Monday, April 12, 2010

LA ADORACION QUE AGRADA A DIOS (DIA 13)



Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas sus fuerzas. Marcos 12 30

Dios quiere todo su ser.

Dios no quiere una parte de su vida. El pide todo su corazón, toda su alma, toda su mente y todas sus fuerzas. Dios no está interesado en un compromiso a medias, en una obediencia parcial o en las sobras de su tiempo y de su dinero. El desea su devoción total, no las migajas de su vida.
Una vez una mujer samaritana trató de debatir con Jesús cuál era el mejor tiempo, lugar y estilo de adoración. Jesús le respondió que esos detalles externos eran irrelevantes.
Dónde adora no es tan importante como cómo adora y cuánto de usted mismo ofrece a Dios cuando adora. Hay una manera correcta y una manera incorrecta de adorar. La Biblia dice, "Seamos agradecidos y adoremos a Dios de la manera que le complacerá." 1El tipo de adoración que complace a Dios tiene cuatro características:
Dios se complace cuando nuestra adoración es veraz. A menudo alguien dice, "Pienso que Dios es..." y después él o ella comparte su idea de la clase de Dios que le gustaría adorar.
Pero no podemos arbitrariamente crearnos nuestra propia imagen conveniente o inofensiva de Dios y adorarla. Eso es idolatría.
La adoración tiene que estar basada en la verdad de las Escrituras, no en nuestras opiniones de Dios. Jesús le dijo a la mujer samaritana, "Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque ellos son el tipo de adoradores que el Padre busca." 2
"Adorar en verdad" significa adorar a Dios tal como El es verdaderamente revelado en la Biblia.
Dios se complace cuando nuestra adoración es auténtica. Cuando Jesús dijo que usted debe "adorar en espíritu", él no se estaba refiriendo al Espíritu Santo sino al espíritu suyo.
Hecho a semejanza de Dios, usted es un espíritu que reside en un cuerpo y Dios diseñó su espíritu para comunicarse con El. La adoración es su espíritu respondiendo al Espíritu de Dios.
Cuando Jesús dijo, "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma" él quiso dar a entender que la adoración debe de ser genuina y de corazón. No es sólo una cuestión de decir las palabras correctas; tiene que sentir lo que dice. La alabanza que no viene del corazón ¡no es alabanza del todo! No tiene ningún valor y es un insulto a Dios.
Cuando adoramos, Dios ve más allá de nuestras palabras y ve la actitud de nuestros corazones. La Biblia dice, "El hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón." 3
Como la adoración envuelve deleitarse en Dios, ésta utiliza sus emociones. Dios le dio sus emociones para que lo pudiera adorar con sentimientos profundos – pero esas emociones tienen que ser genuinas, no fingidas. Dios odia la hipocresía. El no quiere exhibicionismo o pretensión o fingimiento en su adoración. El quiere su amor sincero y real. Podemos adorar a Dios imperfectamente, pero no podemos adorarlo sin sinceridad.
Claro, la sinceridad por sí sola no es suficiente; uno puede estar sinceramente equivocado.
Por eso es que el espíritu y la verdad son necesarios. La adoración tiene que ser veraz y auténtica. La adoración que complace a Dios es profundamente emocional y profundamente doctrinal. Usamos nuestros corazones y nuestras cabezas.
Hoy en día muchas personas igualan ser emocionalmente conmovido por la música a ser conmovido por el Espíritu, pero estas dos cosas no son las mismas. La adoración genuina ocurre cuando su espíritu responde a Dios, no a algún sonido musical. De hecho, algunas canciones introspectivas y sentimentales son un obstáculo a la adoración porque le quitan la atención a Dios y la concentran en nuestros sentimientos. La mayor distracción en la adoración es usted mismo – sus intereses y su preocupación de lo que otros están pensando de usted.
A menudo los cristianos difieren acerca de la manera más apropiada o auténtica de expresar la alabanza a Dios, pero estos argumentos usualmente sólo reflejan diferencias de personalidad y de experiencias pasadas. Hay muchas formas de alabanza que son mencionadas en la Biblia, entre ellas la confesión, gritar, ponerse de pie en honra, arrodillarse, bailar, hacer ruidos alegres, testificar, tocar instrumentos musicales y levantar las manos. 4 El mejor estilo de adoración es el que más auténticamente representa su amor por Dios, basado en el pasado personal y la personalidad que Dios le dio.
Mi amigo Gary Thomas notó que muchos cristianos parecen estar atascados en una rutina de adoración – una rutina que no satisface – en lugar de tener una vibrante amistad con Dios, porque se forzan a usar métodos devocionales o estilos de adoración que no encajan con la manera en que Dios particularmente los moldeó.
Gary se preguntó, Si Dios nos hizo a todos intencionalmente diferentes, ¿por qué se espera que todos amen a Dios de la misma manera? A través de la lectura de libros clásicos cristianos y de entrevistas con creyentes maduros, Gary descubrió que los cristianos han usado muchos caminos por 2000 años para disfrutar de la intimidad con Dios: estando en medio de la naturaleza, estudiando, cantando, leyendo, bailando, creando arte, sirviendo a otros, estando en soledad, disfrutando de la comunión de otros creyentes y participando en decenas de otras actividades.
En su libro Sacred Pathways (Los Senderos Sagrados), Gary identificó nueve maneras posibles que personas pueden usar para acercarse a Dios: Los Naturalistas se sienten más inspirados a amar a Dios en la naturaleza, en ambientes naturales. Los Sensoriales aman a Dios con sus sentidos y aprecian bellas reuniones de adoración que envuelven ver, gustar, oler y tocar, no sólo oír. Los Tradicionalistas se acercan a Dios a través de ritos, liturgias, símbolos y estructuras invariables. Los Ascetas prefieren amar a Dios en la soledad y la simplicidad. Los Activistas aman a Dios al confrontar el mal, batallar las injusticias y trabajar para hacer el mundo un lugar mejor. Los Entusiastas aman a Dios a través de la celebración. Los Siervos aman a Dios al amar a otros y atender sus necesidades. Los Contemplativos aman a Dios a través de la adoración. Los Intelectuales aman a Dios al estudiar con sus mentes. 5
No hay aproximación de "talla única" a la adoración y a la amistad con Dios. Una cosa es cierta: no le trae gloria a Dios cuando trata de ser alguien que Él nunca tuvo intenciones que fuera. Dios quiere que usted sea usted mismo. "Esta es la clase de personas que el Padre anda buscando: aquellos que son simple y sinceramente ellos mismos ante El cuándo lo adoran." 6 Dios se complace cuando nuestra adoración es consciente. El mandamiento de Jesús de "Ama a Dios con toda tu mente" es repetido cuatro veces en el Nuevo Testamento. A Dios no le complace que cantemos cantos sin pensar, que oremos mecánicamente oraciones estereotipadas o que exclamemos indiscriminadamente "¡Gloria a Dios!", sólo porque no podemos pensar en otra cosa qué decir en ese momento. Si adora sin usar su mente, su adoración es hueca. Tiene que utilizar su mente.
Jesús llamó la adoración que no usa la mente "repeticiones vanas." 7 Incluso términos bíblicos pueden convertirse en gastadas expresiones estereotipadas debido al uso excesivo, y entonces dejamos de pensar en sus significados. Durante la adoración, nos resulta mucho más fácil ofrecer expresiones estereotipadas, que hacer el esfuerzo de honrar a Dios con palabras y maneras frescas. Por eso es que lo animo a que lea las Escrituras en diferentes traducciones y paráfrasis. Le ampliará sus expresiones de adoración.
Trate de alabar a Dios sin usar palabras como alabo, aleluya, gracias o amén. En lugar de decir, "Sólo queremos alabarte," hágase una lista de sinónimos y use palabras frescas como admirar, respetar, valorar, reverenciar, honrar y apreciar.
También sea específico. Si alguien se le acercara repitiendo, "¡Te alabo!" diez veces, probablemente pensaría, ¿Por qué? Usted preferiría recibir dos elogios específicos que recibir veinte vagas generalidades. Y Dios también. Otra idea es hacer una lista de los diferentes nombres de Dios y concentrarse en ellos.
Los nombres de Dios no son arbitrarios; nos hablan de los diferentes aspectos de su carácter.
En el Antiguo Testamento, Dios se reveló gradualmente a Israel al introducir nuevos nombres de sí mismo, y El nos manda a que alabemos su nombre. 8 Dios quiere que nuestras reuniones públicas de adoración sean conscientes también.
Pablo dedicó un capítulo entero a esto – 1 Corintios 14 – y concluyó, "Todo debe de ser hecho de una manera apropiada y ordenada." 9 Relacionado con esto, Dios insiste que nuestras reuniones públicas de adoración sean entendibles para los no creyentes cuando estén presentes en nuestras reuniones de adoración.
Pablo observó, "Supongamos que algunos desconocidos están en la reunión de adoración, cuando ustedes están alabando a Dios con su espíritu. Si no les entienden, ¿cómo sabrán cuándo decir 'Amén'?
Puede que estén adorando a Dios de una manera maravillosa, pero nadie más será beneficiado." 10 Ser sensitivo a los no creyentes que visitan sus reuniones de adoración es un mandato bíblico.
Ignorar este mandato es desobediencia y falta de amor. Para una explicación más completa de esto vea el capítulo "La Adoración Puede Ser un Testigo" en Una Iglesia con Propósito.
Dios se complace cuando nuestra adoración es práctica. La Biblia dice, "Ofrezcan sus cuerpos como sacrificios vivos, santos y complacientes a Dios – este es el acto espiritual de adoración de ustedes." 11 ¿Por qué Dios quiere su cuerpo? ¿Por qué no dice, "Ofrezcan su espíritu"? Porque sin su cuerpo no puede hacer nada en este planeta. En la eternidad recibirá un cuerpo nuevo, mejorado y actualizado, pero mientras esté aquí en la tierra, Dios dice, "¡Dame lo que tienes!"
El sólo está siendo práctico con respecto a la adoración.
Tal vez ha oído a alguien decir, "No puedo ir esta noche a la reunión, pero estaré con ustedes en espíritu." ¿Sabe qué significa eso? Nada. ¡No sirve de nada! Mientras esté en la tierra, su espíritu sólo puede estar donde esté su cuerpo. Si su cuerpo no está allí, tampoco usted está allí.
Cuando adoramos, hemos de "ofrecer nuestros cuerpos como sacrificios vivos." Ahora, usualmente asociamos el concepto de "sacrificio" con algo muerto, pero Dios quiere que usted sea un sacrificio vivo. ¡Él quiere que viva para El! Sin embargo, el problema con un sacrificio vivo es que se puede bajar del altar, y eso es lo que hacemos muchas veces. El domingo cantamos "¡Adelante, Soldados Cristianos!", pero el lunes desertamos.
En el Antiguo Testamento, Dios se complacía en los muchos sacrificios de adoración porque profetizaban el sacrificio de Jesús en la cruz. Hoy Dios se complace con sacrificios de adoración diferentes: la expresión de gratitud, la alabanza, la humildad, el arrepentimiento, las ofrendas de dinero, la oración, el servicio a otros y el compartir con aquellos en necesidad.12
La adoración genuina tiene su costo. David sabía esto y dijo: "No ofreceré al Señor mi Dios sacrificios que no me cuesten nada." 13Una cosa que la adoración nos costará es nuestro egocentrismo. No puede exaltar a Dios y exaltarse usted mismo al mismo tiempo. No adora para ser visto por otros o para complacerse. Usted se quita deliberadamente el enfoque de usted mismo.
Cuando Jesús dijo, "Ama al Señor tu Dios con todas tus fuerzas", El estaba señalando que la adoración requiere esfuerzo y energía. No es siempre conveniente o cómoda, y algunas veces la adoración es un acto de pura fuerza de voluntad – la voluntad de sacrificarse. La adoración pasiva es una contradicción de términos.
Cuando alaba a Dios aún cuando no siente ganas, cuando se sale de la cama a adorar aunque esté cansado o cuando ayuda a otros aunque esté agotado, está ofreciendo un sacrificio de adoración a Dios. Eso complace a Dios.
Matt Redman, un líder de adoración de Inglaterra, contó cómo su pastor le enseñó a su iglesia el verdadero significado de la adoración. Para demostrar que la adoración es más que música, él prohibió todo canto en sus reuniones por un tiempo mientras aprendían a adorar de otras maneras. Al cabo de ese tiempo, Matt había escrito la canción clásica "Heart of Worship" (Un Corazón de Adoración):
Te traeré más que una canción porque la canción en sí no es lo que pides.
Buscas dentro de mí más allá de las apariencias.
Estás viendo dentro de mi corazón. 14
El corazón del asunto es un asunto del corazón.

Día Trece
Pensando En Mi Propósito
Un Punto Para Reflexionar: Dios quiere todo mi ser
Un Versículo Para Recordar: "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas." Marcos 12 30 (NIV)
Una Pregunta Para Considerar: ¿Que complace más a Dios en este momento -- mi adoración pública o mi adoración privada? ¿Qué voy a hacer acerca de esto?
Notas
1. Hebreos 12: 28 (TEV).
2. Juan 4: 23 (NIV).
3. 1 Samuel 16: 7b (NIV).
4. Hebreos 13: 15; Salmo 7: 17; Esdras 3: 11; Salmo 149: 3; 150: 3;
Nehemías 8: 6.
5. Gary Thomas, Sacred Pathways (Los Senderos Sagrados) (Grand
Rapids: Zondervan, 2000).
6. Juan 4: 23 (Msg).
7. Mateo 6: 7 (KJV).
8. Vea la serie de cassettes de 11 semanas acerca de los nombres
de Dios,”How God Meets Your Deepest Needs,” ("Cómo
Dios Satisface Sus Necesidades Más Profundas") por los pastores
de Saddleback (1999), www.pastors.com
9. 1 Corintios 14: 40 (NIV).
10. 1 Corintios 14: 16-17 (CEV).
11. Romanos 12: 1 (NIV).
12. Salmo 50: 14 (TEV); Hebreos 13: 15 (CEV); Salmo 51: 17; 54: 6
(NIV); Filipenses 4: 18 (NIV); Salmo 141: 2 (GWT); Hebreos
13:16; Marcos 12: 33 (Msg); Romanos 12: 1 (NIV).
13. 2 Samuel 24: 24 (TEV).
14. Matt Redman, "Heart of Worship" ("Un Corazón de
Adoración") (Kingsway’s Thankyou Music, 1997

Friday, April 9, 2010

DESARROLLANDO TU AMISTAD CON DIOS (DIA 12)



El ofrece su amistad al íntegro.
Proverbios 3:32
Acérquense a Dios, y Dios
se acercará a ustedes.

Santiago 4:8

Usted es el que escoge qué tan íntimo será con Dios.
Como cualquier otra amistad, tiene que esforzarse por desarrollar su amistad con
Dios. No será por casualidad. Requiere deseo, tiempo y energía. Si quiere tener una conexión
más íntima y profunda con Dios, tiene que aprender a compartir sinceramente sus sentimientos
con El, confiar en El cuando El le pida que haga algo, aprender a interesarse en lo que le
interesa, y desear Su amistad más que cualquiera cosa.
Tengo que escoger ser sincero con Dios. El primer ladrillo que tiene que poner para
edificar una relación más profunda con Dios es la sinceridad completa – acerca de sus faltas y
de sus sentimientos. Dios no espera que sea perfecto, pero sí insiste en su sinceridad total.
Ninguno de los amigos de Dios en la Biblia era perfecto. Si la perfección fuese un requisito
para tener amistad con Dios, nunca seríamos capaces de ser Sus amigos. Dichosamente, debido
a la gracia de Dios, Jesús todavía es "el amigo de pecadores." 1
En la Biblia, los amigos de Dios eran sinceros con sus sentimientos, muchas veces quejándose,
dudando, acusando y arguyendo con su Creador. Dios, sin embargo, no parecía ponerse
molesto por esta clase de franqueza. De hecho, El la alentaba.
Dios permitió que Abraham lo cuestionara y lo desafiara en cuanto a la destrucción de
la ciudad de Sodoma. Abraham se puso a fastidiar a Dios sobre lo que sería necesario para
que eximiera a la ciudad, negociando con Dios de cincuenta justos a sólo diez.
Dios también escuchó pacientemente las muchas acusaciones de injusticia, traición y
abandono de David. Dios no mató a Jeremías cuando él declaró que Dios lo había engañado.
Job fue permitido desahogarse de su amargura durante su suplicio, y al final, Dios defendió a
Job por ser sincero, y amonestó a los amigos de Job por no ser auténticos. Dios les dijo, "Ustedes
no han sido sinceros ni conmigo ni acerca de mí – no como mi amigo Job lo ha sido... Mi amigo Job
ahora pedirá por ustedes y aceptaré su oración." 2
Un ejemplo sorprendente de amistad franca,3 fue cuando Dios expresó sinceramente
Su total repudio de la desobediencia de Israel. Le dijo a Moisés que cumpliría Su promesa de
darle a los israelitas la Tierra Prometida, pero ¡El no iba a dar un paso más con ellos en el desierto!
Dios estaba harto, y le dijo a Moisés exactamente cómo se sentía.
Moisés, hablando como un "amigo" de Dios, respondió con igual candor. '"Mira, me
pides que guíe este pueblo pero no me dejas saber a quién mandarás conmigo... Si soy tan especial para
ti, revélame tus planes... No lo olvides, este es TU pueblo, tu responsabilidad... Si tu presencia no nos
guía a partir de este momento, ¡cancela este viaje inmediatamente! ¿De qué otra manera voy a saber
que estás conmigo en esto, conmigo y con tu pueblo? ¿Vas a viajar con nosotros o no?... Dios le dijo a
Moisés, 'Está bien. Haré como dices; también haré esto porque te conozco bien y eres especial para
mí.'" 4
¿Puede Dios tolerar esta clase de sinceridad franca e intensa con usted? ¡Absolutamente!
La amistad genuina se edifica en la transparencia. Lo que puede parecer como osadía, Dios
lo ve como autenticidad. Dios escucha las palabras apasionadas de sus amigos; El se aburre de
las frases piadosas estereotipadas y predecibles. Para ser un amigo de Dios, tiene que ser sincero
con Dios, compartiendo sus verdaderos sentimientos, no lo que piensa que debería de
sentir o de decir.
Es muy posible que necesite confesar algún enojo o resentimiento que sienta contra
Dios si en ciertas áreas de su vida se ha sentido robado o decepcionado. Hasta que maduramos
lo suficiente para entender que Dios usa todo para el bien de nuestras vidas, guardamos
un resentimiento hacia Dios por nuestro físico, nuestro pasado, nuestras oraciones que no
han sido contestadas, nuestras heridas del pasado y otras cosas que cambiaríamos si fuésemos
Dios. Muy a menudo la gente le echa la culpa a Dios por las heridas causadas por otros.
Esto produce lo que William Backus llama "su querella secreta con Dios."
La amargura es el mayor obstáculo a una amistad con Dios: ¿Por qué querría ser amigo
de Dios si él permitió esto? El antídoto, por supuesto, es darse cuenta que Dios siempre actúa
con sus mejores intereses en mente, aún cuando es doloroso y no lo entiende. Pero dejar ir su resentimiento y revelar su sentimiento es el primer paso a la sanación. Así como muchas
personas en la Biblia lo hicieron, dígale a Dios exactamente cómo se siente. 5
Para instruirnos en la sinceridad transparente, Dios nos dio el libro de Salmos – un
manual de adoración lleno de quejas, lamentos, dudas, temores, resentimientos y profundas
pasiones combinado con declaraciones de agradecimiento, alabanza y fe. Toda emoción posible
está catalogada en los Salmos. Cuando lee las confesiones llenas de emoción de David y
de otros, se da cuenta que así es como Dios quiere que usted lo adore – expresando todo lo
que siente. Puede orar como David: "Derramo mis quejas delante de él y le digo todos mis problemas,
porque estoy abrumado." 6
Es alentador saber que todos los amigos íntimos de Dios – Moisés, David, Abraham,
Job y otros – tuvieron que luchar con la duda. Y en lugar de enmascarar sus dudas con frases
piadosas estereotipadas, las expresaron francamente y en público. Expresar la duda es a veces
el primer paso hacia el próximo nivel de intimidad con Dios.
Tengo que escoger obedecer a Dios en fe. Cada vez que confía en la sabiduría de Dios
y hace lo que sea que le pide, aún cuando no lo entienda, profundiza su amistad con Dios.
Normalmente no pensamos que la obediencia es una característica de la amistad; eso está reservado
para los padres o el jefe o para un oficial superior, no para un amigo. Sin embargo,
Jesús lo dijo claro que la obediencia es una condición para ser íntimo con Dios. El dijo, "Son
mis amigos, si hacen lo que les mando." 7
En el capítulo anterior, señalé que la palabra que Jesús usó cuando nos llamó "amigos",
se refería a los "amigos del rey" en una corte real. Aunque estos amigos íntimos tenían privilegios
especiales, estaban, sin embargo, sujetos al rey y tenían que obedecer sus órdenes. Somos
amigos de Dios, pero no somos sus iguales. Él es nuestro amoroso líder y nosotros lo seguimos.
Obedecemos a Dios, no por obligación o por temor o por compulsión, sino porque lo
amamos y confiamos que El sabe qué es lo mejor para nosotros. Queremos seguir a Cristo porque
estamos agradecidos por todo lo que ha hecho por nosotros, y cuanto más de cerca lo seguimos,
más profunda se hace nuestra amistad con él.
A menudo los no creyentes piensan que obedecemos por obligación o por culpa o por
temor al castigo cuando lo opuesto es la realidad. Porque hemos sido perdonados y liberados,
obedecemos por amor -- ¡y nuestra obediencia nos trae un gran gozo! Jesús dijo, "Los he
amado, así como el Padre me ha amado. Permanezcan en mi amor. Cuando me obedecen permanecen en
mi amor, así como yo obedezco a mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que sean
llenos con mi gozo. Sí, el gozo de ustedes rebosará." 8
Note que Jesús tiene la expectación de que hagamos solamente lo que El hizo con el
Padre. La relación con su Padre es el modelo de nuestra relación con El. Jesús hizo todo lo
que el Padre le pidió que hiciera -- por amor.
La verdadera amistad no es pasiva; toma acción. Cuando Jesús nos pide que amemos a
otros, que ayudemos a los necesitados, que mantengamos nuestras vidas limpias y que traigamos
a otros a El, el amor es lo que nos motiva a obedecer inmediatamente.
A menudo somos retados a hacer "grandes cosas" para Dios, cuando en realidad Dios
se complace más cuando hacemos las cosas pequeñas en amorosa obediencia. Puede que
otros no las noten, pero Dios las ve y las considera como actos de adoración.
Puede que las grandes oportunidades vengan una vez en la vida, pero las pequeñas
oportunidades nos rodean día tras día. Aún a través de actos tan simples como decir la verdad,
ser amable y alentar a otros, le ponemos una sonrisa al rostro de Dios. Dios valora simples
actos de obediencia más que nuestras oraciones, alabanzas y ofrendas. La Biblia nos dice,
"¿Qué complace más al Señor: holocaustos y sacrificios o la obediencia a su voz? Es mejor obedecer que
sacrificar." 9
Jesús comenzó su ministerio público a la edad de 30 años cuando fue bautizado por
Juan. En este acontecimiento, Dios dijo desde el cielo: "Este es mi Hijo amado, y estoy totalmente
complacido con él." 10 ¿Qué había estado haciendo Jesús por treinta años que le dio tanto placer
a Dios? La Biblia no dice nada acerca de esos años ocultos excepto por una simple frase en
Lucas 251: "El regresó a Nazaret con ellos, y con ellos vivió obedientemente" (Msg). Treinta años de
complacer a Dios fueron resumidos en dos palabras: ¡"vivió obedientemente"!
Tengo que escoger valorar lo que Dios valora. Esto es lo que los amigos hacen -- se
interesan en lo que es importante para la otra persona. Cuanto más se haga amigo de Dios,
más le interesarán las cosas que a El le interesan, se entristecerá de lo que le entristece y se
regocijará en las cosas que le complacen.
Pablo es el mejor ejemplo de esto. La agenda de Dios era su agenda, y lo que apasionaba
a Dios lo apasionaba a él: "La cosa que más me agita es que me importan mucho -- ¡esta es la
pasión de Dios quemándose dentro de mí!" 11 David sintió lo mismo: "La pasión por tu casa quema
dentro de mí, de tal manera que aquellos que te insultan me insultan a mí." 12
¿Qué es lo que más le importa a Dios? La redención de Su pueblo. ¡El quiere que todos
los hijos perdidos sean encontrados! Esa es la mera razón por la que Jesús vino a la tierra. Lo
más querido por el corazón de Dios es la muerte de su Hijo. La segunda cosa más querida
por el corazón de Dios es que sus hijos compartan esta información con otros. Para ser un
amigo de Dios, tiene que importarle todas las personas a su alrededor que le importan a Dios.
Los amigos de Dios le hablan a sus amigos acerca de Dios.
Tengo que desear la amistad con Dios más que cualquier cosa. Los salmos están llenos
de ejemplos de este deseo. David deseaba apasionadamente conocer a Dios por encima
de cualquier cosa; él usó palabras como deseo, anhelo, sed, hambre. El tenía un deseo intenso de
Dios. El dijo, "La cosa que más busco es el privilegio de meditar en su templo, vivir en su presencia todos los días de mi vida, deleitándome en sus perfecciones incomparables y en su gloria." 13 En otro
salmo dijo, "Para mí, tu amor significa más que la vida." 14
La pasión de Jacob por obtener la bendición de Dios para su vida era tan intensa que
luchó con Dios en el suelo toda una noche diciendo, "No te dejaré ir a menos que me bendigas." 15
La parte increíble de esa historia es que Dios, que es el Todopoderoso, ¡dejó que Jacob ganara!
Dios no se ofende cuando "luchamos" con El, porque la lucha requiere contacto personal ¡y
nos trae cerca de El! La lucha también es una actividad apasionada y a Dios le agrada cuando
somos apasionados con El.
Pablo fue otro hombre apasionado por la amistad con Dios. Nada le importaba más,
era su primera prioridad, su concentración total y la máxima meta de su vida. Esta es la razón
por la que Dios usó a Pablo de una gran manera. Una traducción expresa así la fuerza total de
la pasión de Pablo: "Mi determinado propósito es que lo conozca – que pueda progresivamente llegar
a estar relacionado con él más profunda e íntimamente, percibiendo y reconociendo y entendiendo las
maravillas de su Persona más fuertemente y más claramente." 16
La verdad es que usted es el que escoge qué tan íntimo será con Dios. La amistad íntima
con Dios es una escogencia, no es una casualidad. Tiene que buscarla intencionalmente. ¿De
veras la quiere – más que cualquier cosa? ¿Qué valor tiene para usted? ¿Vale tanto como para
dejar otras cosas? ¿Vale la pena el esfuerzo de desarrollar los hábitos y las habilidades que se
necesitan?
Puede que se haya sentido apasionado por Dios en el pasado pero ha perdido ese deseo.
Ese era el problema de los cristianos en Efeso – habían abandonado su primer amor.
Hicieron todo lo correcto, pero por obligación, no por amor. Si ha estado haciendo las cosas
sin ganas espiritualmente, no se sorprenda cuando Dios permita que el dolor entre en su vida.
El dolor es el combustible de la pasión – nos da la energía para cambiar, con una intensidad
que normalmente no poseemos. C.S. Lewis dijo, "El dolor es el megáfono de Dios."
Es lo que Dios usa para sacarnos del letargo espiritual. Sus problemas no son un castigo; son
las llamadas de un Dios amoroso a que se despierte. Dios no está enojado con usted; El está
enloquecido por usted, y El hará cualquier cosa para hacerlo que vuelva a tener comunión con
El. Pero hay una manera más fácil para volver a encender su pasión por Dios: empiece a pedirle
a Dios que se la dé, y siga pidiéndola hasta que la tenga. Ore esto durante el día: "Amado
Jesús, más que nada, quiero conocerte íntimamente." Dios dijo a los cautivos en Babilonia:
"Cuando se pongan serios acerca de encontrarme y lo quieran más que cualquier cosa, me aseguraré
que no sean decepcionados." 17

TU RELACIÓN MÁS IMPORTANTE

No hay nada – absolutamente nada – más importante que desarrollar su amistad con
Dios. Es una relación que durará para siempre. Pablo dijo a Timoteo, "Algunas de estas personas
se han perdido de la cosa más importante de la vida – no conocen a Dios." 18 ¿Se ha estado perdiendo de la cosa más importante de la vida? Puede hacer algo acerca de esto comenzando
hoy. Recuerde, es su escogencia. Usted es el que escoge qué tan íntimo será con Dios.

HAGAMONOS LOS MEJORES AMIGOS DE DIOS (DIA 11)



Ya que fuimos restaurados a la amistad con Dios
por medio de la muerte de Cristo cuando todavía éramos
sus enemigos, ciertamente seremos liberados
del castigo eterno por medio de su vida.

Romanos 5:10


Dios quiere ser su mejor amigo.
Su relación con Dios tiene muchos aspectos: Dios es su Creador y Hacedor, Señor y
Amo, Juez, Redentor, Padre, Salvador y mucho más. 1 Pero la verdad más asombrosa es ésta:
¡el Dios Todopoderoso anhela ser su Amigo!
En el Edén vemos la relación ideal de Dios con nosotros: Adán y Eva disfrutaban de
una amistad íntima con Dios. No habían rituales, ceremonias o religión – sólo una simple relación
amorosa entre Dios y las personas que creó. Sin el obstáculo de la culpa o del temor,
Adán y Eva se deleitaban en Dios y Dios se deleitaba en ellos.
Fuimos hechos para vivir continuamente en la presencia de Dios, pero después de la
Caída, esta relación ideal se perdió. Sólo unas cuantas personas en los tiempos del Antiguo
Testamento tuvieron el privilegio de tener amistad con Dios. Moisés y Abraham fueron llamados
"amigos de Dios," David fue llamado "un hombre conforme al corazón de Dios" y Job,
Enoc y Noé tuvieron amistades íntimas con Dios. 2 Pero el temor de Dios, no la amistad, era
más común en el Antiguo Testamento.
Pero después, Jesús cambió la situación. Cuando él pagó por nuestros pecados en la
cruz, el velo en el templo, que simbolizaba nuestra separación de Dios, fue partido desde
arriba hasta abajo, para indicar que el acceso directo a Dios estaba otra vez disponible.
A diferencia de los sacerdotes del Antiguo Testamento que tenían que pasar horas
preparándose para reunirse con El, ahora nosotros podemos acercarnos a Dios en cualquier
momento. La Biblia dice, "Ahora podemos regocijarnos en nuestra maravillosa nueva relación con
Dios – todo por lo que nuestro Señor Jesucristo ha hecho por nosotros para hacernos amigos de Dios." 3
La amistad con Dios es posible solamente debido a la gracia de Dios y al sacrificio de
Jesús. "Todo esto es hecho por Dios, quien a través de Cristo nos cambió de enemigos a sus amigos." 4
Un viejo himno dice, "Qué amigo que tenemos en Jesús," pero en realidad, Dios nos invita a
disfrutar de la amistad y la comunión de las tres personas de la Trinidad: nuestro Padre, 5 el
Hijo, 6 y el Espíritu Santo. 7
Jesús dijo, "Ya no los llamo siervos, porque un siervo no sabe de los asuntos de su amo. Mejor
que eso, los he llamado amigos, porque todo lo que aprendí de mi Padre se los he dado a conocer a ustedes."
8 La palabra para "amigos" de este versículo no se refiere a una relación casual sino que a
una relación íntima y de confianza. La misma palabra es usada para referirse al padrino de
una boda y al círculo más cercano de amigos íntimos y confiados de un rey. En las cortes reales,
los siervos tienen que mantener su distancia del rey, pero los amigos confiados del círculo
más cercano disfrutan del contacto cercano, del acceso directo y de información confidencial.
Que Dios quiera que yo sea uno de sus amigos íntimos es difícil de entender, pero la
Biblia dice, "El es un Dios apasionado por su relación con ustedes." 10
Dios desea profundamente que lo conozcamos íntimamente. De hecho, El planeó el
universo y dirigió la historia, incluyendo los detalles de nuestras vidas, para que pudiéramos
llegar a ser Sus amigos. La Biblia dice, "El hizo toda la raza humana e hizo la tierra habitable, dándonos
suficiente tiempo y espacio para vivir para que pudiéramos buscar a Dios y no sólo andar a tientas
en la oscuridad sino realmente encontrarlo." 11
Conocer y amar a Dios es nuestro mayor privilegio y ser conocido y amado por Dios
es el mayor placer de Dios. Dios dice, "Si alguien quiere gloriarse, debería de gloriarse en que me
conoce y me entiende... Estas son las cosas que me complacen." 12
Es difícil imaginarse cómo es posible la amistad íntima entre un Dios omnipotente, invisible
y perfecto, y un ser humano finito y pecaminoso. Es más fácil entender la relación
Amo-siervo, Creador-criatura, e incluso la de Padre-hijo. Pero, ¿qué significa que Dios quiere
que sea su amigo? Al ver en la Biblia las vidas de los amigos de Dios, aprendemos seis secretos
de la amistad con Dios. Veremos dos secretos en este capítulo y cuatro más en el próximo.

Haciéndose Un Mejor Amigo De Dios

A través de la conversación constante. Nunca tendrá una relación íntima con Dios si
sólo asiste a la iglesia una vez por semana o incluso si tiene un tiempo devocional diario. La
amistad con Dios crece cuando comparte todas las experiencias de su vida con El.
Por supuesto, es importante establecer el hábito de tener un tiempo devocional diario
con Dios, 13 pero El quiere ser más que una cita en su agenda. El quiere ser incluido en cada
actividad, cada conversación, cada problema e incluso en cada pensamiento. Usted puede tener
con El una conversación continua y sobre cualquier tema todo el día, hablándole acerca
de lo que está haciendo o pensando en ese momento. "Oren sin cesar" 14 significa conversar con
Dios mientras hace sus compras, o maneja, o cuando está llevando a cabo cualquier tarea cotidiana.
Un malentendido muy común es que "pasar tiempo con Dios" significa estar a solas con
El. Claro, tal como lo modeló Jesús, necesita pasar tiempo a solas con Dios, pero eso es sólo
una fracción de las horas que pasa despierto. Todo lo que hace puede ser "pasar tiempo con
Dios" si El es invitado a ser parte de ello y usted se mantiene consciente de Su presencia.
El libro clásico para aprender cómo desarrollar una conversación constante con Dios
es Practicando la Presencia de Dios. Fue escrito en el siglo diecisiete por el Hermano Lawrence,
un humilde cocinero de un monasterio francés. El Hermano Lawrence fue capaz de convertir
aún los quehaceres más comunes e insignificantes, como preparar comidas y lavar trastes, en
actos de alabanza y de comunión con Dios. El dijo que la clave de la amistad con Dios no es
cambiar lo que hace sino cambiar su actitud hacia lo que hace. Lo que normalmente hace para
usted mismo, lo comienza a hacer para Dios, ya sea comer, bañarse, trabajar, relajarse o sacar
la basura.
Hoy en día, a menudo sentimos que tenemos que "escaparnos" de nuestra rutina diaria
para poder adorar a Dios, pero eso es sólo porque no hemos aprendido a practicar Su presencia
a todas horas. El Hermano Lawrence lo encontró fácil adorar a Dios a través de las tareas
cotidianas de la vida; no tenía que irse a ningún retiro espiritual especial.
Este es el ideal de Dios. En Edén, la adoración no era un evento al que se asistía sino
una actitud perpetua; Adán y Eva estaban en constante comunión con Dios. Porque Dios está
con usted todo el tiempo, ningún lugar es más cercano a Dios que donde está en este momento.
La Biblia dice, "El gobierna todo y está en todos lados y está en todo." 15
Otra de las ideas útiles del Hermano Lawrence es orar oraciones conversacionales cortas
continuamente durante el día, en vez de tratar de tener sesiones largas de oraciones complejas.
Para mantener la concentración y neutralizar los pensamientos que distraen, él dijo,
"No te aconsejo que uses en la oración una gran multiplicidad de palabras, ya que grandes
discursos son a menudo ocasiones para distraerte." 16 En una era de déficit de atención, este
consejo de hace 450 años de mantener la oración simple parece ser particularmente relevante.
La Biblia nos dice, "Oren todo el tiempo." 17 ¿Cómo es posible hacer esto? Una manera es
usar "oraciones de un solo respiro" durante el día, como muchos cristianos lo han hecho por
siglos. Escoja una oración breve o una frase simple que puede ser repetida en un solo respiro:
"Estás conmigo." "Recibo tu gracia." "Estoy dependiendo en ti." "Quiero conocerte." "Soy tuyo."
"Ayúdame a confiar en ti." También puede usar frases cortas de las Escrituras: "Para mí,
vivir es Cristo." "Nunca me abandonarás." "Eres mi Dios." Ore de esta manera lo más seguido
posible para que este hábito tome raíces en su corazón. Sólo tenga claro que su motivación es
honrar a Dios, no controlarlo.
Practicar la presencia de Dios es una habilidad, es un hábito que usted puede desarrollar.
Así como los músicos practican sus notas musicales cada día para poder tocar música bella
con facilidad, así usted tiene que forzarse a pensar en Dios en diferentes momentos del
día. Tiene que entrenar su mente a que se acuerde de Dios.
Al principio necesitará inventarse modos que le recuerden regresar frecuentemente los
pensamientos de su consciente a la realidad que Dios está con usted en ese momento. Puede
que se haga notitas que dicen, "¡Dios está conmigo. Dios está de mi lado en este momento!" Los
monjes benedictinos usaban las campanas de las horas del reloj, para recordarse que tomaran
una pausa y que oraran "la oración de la hora." Si tiene un reloj o un teléfono celular con
alarma, podría hacer lo mismo. Algunas veces percibirá la presencia de Dios, otras veces no.
Si está buscando una experiencia de Su presencia a través de todo esto, no entendió su
propósito. No alabamos a Dios para que nos sintamos bien sino para hacer el bien. Su meta no
es un sentimiento sino estar constantemente consciente de la realidad que Dios está siempre
presente. Este es un estilo de vida de adoración.
A través de la constante meditación. Una segunda manera de establecer una amistad
con Dios es pensar en Su Palabra durante el día. Esto se llama meditación, y la Biblia repetidamente
nos insta a que meditemos en quién es Dios, qué ha hecho y qué es lo que ha dicho.
18
Es imposible ser un amigo de Dios sin saber lo que El dice. No puede amar a Dios a menos
que lo conozca, y no puede conocerle sin saber Su Palabra. La Biblia dice que Dios "mismo
se reveló a Samuel a través de su palabra." 19 Hoy en día, Dios todavía usa este método.
Aunque no puede pasarse todo el día estudiando la Biblia, puede pensar en ella durante
el día, recordando versículos que ha leído o que se ha memorizado, reflexionando en ellos
en su mente.
La meditación es a menudo mal entendida como un rito difícil y misterioso, practicado
solamente por monjes y místicos aislados. Pero la meditación es simplemente pensar concentradamente
– una habilidad que cualquiera puede aprender y usar en cualquier parte.
Cuando piensa en un problema repetidamente en su mente, eso se llama preocupación.
Cuando piensa en la Palabra de Dios repetidamente en su mente, eso es la meditación.
Si sabe cómo preocuparse ¡ya sabe cómo meditar! Sólo necesita cambiar su atención, de los
problemas a los versículos de la Biblia. Cuanto más medite en la Palabra de Dios, menos tendrá
de qué preocuparse.
La razón por la que Dios consideró a Job y a David amigos íntimos, era porque ellos
consideraban Su Palabra más valiosa que cualquier otra cosa, y pensaban en ella continuamente
durante el día. Job admitió, "He atesorado las palabras de su boca más que mi pan diario." 20
David dijo, "¡Oh, cómo amo tu ley! En ella medito todo el día." 21 "Están constantemente en mis pensamientos.
No puedo dejar de pensar en ellos." 22
Los amigos se comparten secretos, y Dios compartirá sus secretos con usted si desarrolla
el hábito de pensar en Su Palabra durante el día. Dios le dijo a Abraham sus secretos, y él
hizo lo mismo con Daniel, Pablo, los discípulos y otros amigos. 23
Cuando lea su Biblia o escuche un sermón o escuche un cassette, no se quede sin hacer
nada. Desarrolle la práctica de repasar la verdad en su mente, pensando en ella constantemente.
Cuanto más tiempo pase repasando lo que Dios ha dicho, más entenderá "los secretos"
de esta vida que a la mayoría de la gente se le pasan por inadvertidos. La Biblia dice, "La
amistad con Dios está reservada para aquellos que le dan reverencia. El comparte solamente con ellos
los secretos de sus promesas." 24
En el próximo capítulo veremos cuatro secretos más que le ayudarán a cultivar una
amistad con Dios, pero no espere hasta mañana. Empiece hoy a practicar la conversación
constante con Dios y la meditación continua de Su Palabra. La oración le permite hablar con
Dios; la meditación le permite a Dios hablar con usted. Ambos son esenciales para convertirse
en un amigo de Dios.

EL CORAZON DE LA ADORACION (DIA 10)



Entréguense a Dios...
entreguen todo su ser a él
para ser usados
para sus rectos propósitos.

Romanos 6:13

El corazón de la adoración es entregarse.
Entregarse no es una palabra muy popular; es tan desdeñada como la palabra sumisión.
Implica perder, y nadie quiere ser un perdedor. Entregarse trae a la mente imágenes amargas
de admitir la derrota en la batalla, de perder un juego o de darse por vencido a un oponente
más fuerte. La palabra casi siempre es usada en un contexto negativo. Los criminales capturados
se entregan a las autoridades.
En una cultura competitiva como la nuestra, se nos enseña que nunca nos demos por
vencidos y que nunca cedamos a nada – y, por lo tanto, no oímos mucho acerca de entregarse.
Si ganar es todo, entonces entregarse es inconcebible. Preferimos hablar de ganar, de tener
éxito, de vencer y de conquistar que de ceder, de sumisión, de obedecer y de entregarse. Pero
entregarse a Dios es el corazón de la adoración. Es la respuesta natural al maravilloso amor y
a la maravillosa misericordia de Dios. Nos entregamos a El, no por temor o por obligación,
sino por amor, "porque él nos amó primero." 1
Pablo, después de pasarse once capítulos en el libro de Romanos explicando la increíble
gracia de Dios para con nosotros, nos insta a que entreguemos totalmente nuestras vidas
a Dios en adoración: "Por lo tanto, mis amigos, debido a la gran misericordia de Dios para con nosotros...
ofrézcanse ustedes como sacrificio vivo a Dios, dedicado a su servicio y agradable a él. Esta es la
verdadera adoración que deberían de ofrecer." 2
La verdadera adoración -- darle placer a Dios -- ocurre cuando usted se da completamente
a Dios. Note que en el versículo anterior el primer verbo y el último tienen la misma
raíz: ofrenda.
La adoración consiste en ofrecerse a Dios.
Este acto de entrega personal es llamado muchas cosas: consagración, hacer a Jesús su
Señor, tomar su cruz, morir a uno mismo, entregarse al Espíritu. No importa cómo lo llame,
lo importante es que lo haga. Dios quiere su vida – la quiere en su totalidad. Noventa y cinco
por ciento no es suficiente.
Existen tres barreras que impedirán que nos entreguemos totalmente a Dios: el temor,
el orgullo y la confusión. Esto es porque no nos damos cuenta de cuánto Dios nos ama, queremos
controlar nuestras vidas y mal interpretamos lo que significa entregarse.
¿Puedo confiar en Dios? La confianza es un ingrediente esencial de entregarse. No se
entregará a Dios a menos que confíe en El, pero no puede confiar en El sino hasta que lo conozca
mejor. El temor nos detiene de entregarnos pero el amor echa fuera el temor. Cuanto más
comprenda cuánto Dios lo ama, más fácil se hace entregarse.
¿Cómo sabe que Dios lo ama? El le ha dado muchas evidencias: Dios dice que lo ama; 3
El nunca le quita los ojos; 4 a El le interesa cada detalle de su vida; 5 El le dio la capacidad para
disfrutar de toda clase de placeres; 6 El tiene buenos planes para su vida; 7 El lo perdona; 8
y El es amorosamente paciente con usted. 9 Dios lo ama infinitamente más de lo que se puede
imaginar.
La máxima expresión de esto es el sacrificio del Hijo de Dios por usted. "Dios prueba su
amor por nosotros en que mientras éramos pecadores, Cristo murió por nosotros." 10 Si quiere saber
cuánto le importa usted a Dios, mire a Cristo con sus brazos extendidos sobre la cruz, diciendo
"¡Así de tanto es que te amo! Prefiero morir que vivir sin ti."
Dios no es un cruel capataz de esclavos o un déspota que usa la fuerza bruta para
coercernos a que nos sometamos. El no trata de subyugar nuestra voluntad sino que nos corteja
para que podamos ofrecernos a El libremente. Dios es un amante y un liberador y entregarnos
a El nos trae libertad, no la esclavitud. Cuando nos entregamos totalmente a Jesús,
descubrimos que El no es un tirano sino un salvador; no es un jefe sino un hermano; no es un
dictador sino un amigo.
Admitiendo nuestras limitaciones. La segunda barrera que impide nuestra entrega
total es nuestro orgullo. No queremos admitir que sólo somos criaturas y que no estamos en
control de todo. Es la tentación más antigua: "Serás como Dios." 11 El deseo de estar en total
control es la causa de la mayor parte de nuestro estrés. La vida es una lucha, pero lo que la
mayoría de las personas no se dan cuenta es que, como Jacob, en realidad ¡estamos luchando
contra Dios! Queremos ser Dios y de ninguna manera vamos a ganar esa pelea.
A.W. Tozer dijo, "La razón por la que muchos todavía están preocupados, todavía andan
buscando y todavía no hacen mucho progreso es porque no han llegado al fin de sí mismos.
Todavía estamos tratando de dar órdenes e interferimos con la obra de Dios dentro de
nosotros."
No somos Dios y nunca lo seremos. Somos humanos. Es cuando tratamos de ser Dios
que acabamos siendo más como Satanás, que deseó la misma cosa.
Aceptamos nuestra humanidad intelectualmente pero no emocionalmente. Cuando
nos enfrentamos con nuestras limitaciones, reaccionamos con irritación, con enojo y con resentimiento.
Queremos ser más altos (o más bajos), más inteligentes, más fuertes, más talentosos,
más bellos y más pudientes. Queremos tenerlo todo y hacerlo todo y nos irritamos
cuando esto no ocurre. Y entonces cuando notamos que Dios le dio a otros características que
no tenemos, respondemos con envidia, celos y autocompasión.
Lo que significa entregarse. Entregarse a Dios no es resignarse pasivamente, no es fatalismo,
y no es una excusa para ser perezoso. Tampoco es aceptar el status quo. Puede significar
exactamente lo opuesto: sacrificar su vida o sufrir para cambiar lo que necesita ser cambiado.
A menudo Dios llama a los que se han entregado, a que hagan batalla por El. Entregarse
no es para los cobardes o los inseguros. Tampoco significa dejar de pensar racionalmente.
¡Dios no va a desperdiciar la mente que le dio! Dios no quiere ser servido por robots.
Entregarse no es reprimir su personalidad. Dios quiere usar su personalidad única. En
lugar de ser disminuida, entregarse la expande. C. S. Lewis observó, "Cuanto más dejamos
que Dios tome las riendas de nuestras vidas, más nos convertimos en nosotros mismos – porque
El nos hizo. El inventó todas las diferentes personas que usted y yo estamos supuestas a
ser... cuando me vuelvo a Cristo, cuando me entrego a Su personalidad, es cuando por primera
vez empiezo a tener mi propia verdadera personalidad."
La mejor demostración de la entrega es la obediencia. Usted dice "Sí, Señor" a cualquier
cosa que le pida hacer. Decir "No, Señor" es decir una contradicción. No puede llamar a
Jesús su Señor, si rehúsa obedecerle. Después de una noche de pesca sin éxito, Pedro modeló
la entrega cuando Jesús le dijo que lo intentara de nuevo: "Maestro, hemos trabajado duro toda la
noche y no hemos pescado nada. Pero porque tú lo dices, echaré las redes." 12 Las personas entregadas
obedecen la palabra de Dios, aún cuando no tiene sentido.
Otro aspecto de una vida totalmente entregada es la confianza. Abraham siguió la guía
de Dios sin saber dónde iría. Ana esperó por el tiempo perfecto sin saber cuándo. María esperó
un milagro sin saber cómo. José confió en el propósito de Dios sin saber porqué las circunstancias
ocurrieron como ocurrieron. Cada una de estas personas estaba totalmente entregada a
Dios.
Usted sabe que está entregado a Dios cuando está dependiendo en Dios que resuelva
las cosas, en lugar de tratar de manipular a otros, de forzar su agenda y de controlar la situación. Usted suelta las riendas y deja que Dios haga su obra. No tiene que estar siempre "en
control." La Biblia dice, "Entrégate al Señor y espera pacientemente por él." 13 En lugar de esforzarse
más, confía más. También sabe que se ha entregado cuando no reacciona a la crítica y
no se apresura a defenderse. Los corazones entregados se manifiestan mejor en las relaciones.
Cuando se ha entregado no trata de tomarle la delantera a otros, no demanda sus derechos y
no es egoísta.
El área más difícil de entregar para muchas personas es su dinero. Muchos han pensado,
"Quiero vivir para Dios pero también quiero ganar suficiente para vivir cómodo y jubilarme
algún día." La jubilación no es la meta de una vida entregada porque le hace la competencia
a Dios por la atención central de nuestras vidas. Jesús dijo, "No puedes servir a los dos, a
Dios y al dinero" 14 y "Donde esté tu tesoro, tu corazón estará allí también." 15
El ejemplo supremo de la entrega es Jesús. En la noche antes de su crucifixión, Jesús se
entregó a sí mismo al plan de Dios. El oró, "Padre, todo es posible para ti. Por favor, aleja esta copa
de mí. Sin embargo, quiero hacer tu voluntad, no la mía." 16
Jesús no oró, "Dios, si eres capaz de apartar este dolor, por favor que así sea." ¡El ya
había afirmado que Dios puede hacer cualquier cosa! Al contrario, él oró, "Dios, si es lo mejor
para ti remover éste sufrimiento, que así sea. Pero si cumple tu propósito eso es lo que quiero
también."
La entrega genuina dice, "Padre, si este problema, este dolor, esta enfermedad o esta
circunstancia es necesaria para cumplir tu propósito y gloria en mi vida o en la de otro, por
favor no la quites." No se llega a este nivel de madurez fácilmente. En el caso de Jesús, El
agonizó tanto por el plan de Dios, que sudó gotas de sangre. La entrega es un trabajo duro.
En nuestro caso, es una batalla intensa contra nuestra naturaleza egocentrista.
La bendición de la entrega. La Biblia es muy clara sobre los beneficios que se reciben
cuando entrega su vida totalmente a Dios. Primero, experimenta paz: "¡Deja de pelear con
Dios! Si estás de acuerdo con él, tendrás por fin la paz y las cosas te irán bien." 17 Después experimenta
libertad: "Ofrézcanse a los caminos de Dios y la libertad nunca cesa... ¡[sus] mandamientos te
liberan para vivir abiertamente en su libertad!" 18 Tercero, experimenta el poder de Dios en su vida.
Tentaciones persistentes y problemas abrumadores pueden ser derrotados por Cristo
cuando se los damos a El.
Cuando Josué se aproximaba a la mayor batalla de su vida, 19 tuvo un encuentro con
Dios, cayó en adoración ante El y entregó sus planes. Esa entrega lo condujo a una victoria
grandiosa en Jericó. Esta es la paradoja: la victoria viene a través de la entrega. Entregarse no
lo debilita; lo fortalece. Cuando está entregado a Dios, no tiene que temer o entregarse a nada.
William Booth, el fundador del Salvation Army (El Ejército de Salvación), dijo, "La grandeza
del poder de un hombre depende de la medida de su entrega."
La gente entregada es la que Dios usa. Dios escogió a María para que fuera la madre
de Jesús, no porque fuera talentosa o rica o bella, sino porque estaba totalmente entregada a
El. Cuando el ángel le explicó el improbable plan de Dios, ella calmadamente respondió, "Soy
la sierva del Señor, y estoy dispuesta a aceptar lo que él quiera." 20 No hay nada más poderoso que
una vida entregada en las manos de Dios. "Por lo tanto, entréguense completamente a Dios." 21
La mejor manera de vivir. Eventualmente, todos nos entregamos a algo o a alguien. Si
no se entrega a Dios, se entregará a las opiniones o a las expectaciones de otros, al dinero, al
resentimiento, al temor o a su orgullo, a pasiones o a su ego. Usted fue diseñado para adorar
a Dios – y si falla en adorarle, se creará otras cosas (ídolos) a las que le dará su vida. Usted es
libre de escoger a qué se va a entregar, pero no es libre de las consecuencias de esa escogencia.
E. Stanley Jones dijo, "Si no se entrega a Cristo, se entrega al caos."
Entregarse no es la mejor manera de vivir; es la única manera de vivir. No hay ninguna
otra cosa que sirva. Cualquier otro método lo conducirá a la frustración, a la desilusión y a la
autodestrucción. Una traducción llama entregarse "el servicio razonable de ustedes." 22 Otra
versión traduce esto como "la manera más sensata de servir a Dios." 23 Entregar su vida no es
un tonto impulso emocional; es un acto inteligente y racional, es la cosa más responsable y
sensata que puede hacer con su vida. Por eso es que Pablo dijo, "Por lo tanto, hacemos nuestro
objetivo complacerle." 24 Los momentos más sabios de su vida serán aquellos en que usted diga
sí a Dios.
A veces toma años, pero eventualmente descubrirá que el mayor obstáculo a las bendiciones
de Dios para su vida no son otros, es usted mismo – su voluntad inflexible, su terco
orgullo y su ambición personal. No puede llevar a cabo los propósitos de Dios para su vida
mientras se enfoca en sus propios planes.
Si Dios va a hacer su obra más profunda en usted, El comenzará con esto. Por lo tanto,
déselo todo a Dios: sus remordimientos del pasado, sus problemas en el presente, sus ambiciones
para el futuro; sus temores, sus sueños, sus debilidades, sus hábitos, sus heridas y sus
defectos. Ponga a Jesucristo en el asiento de conductor de su vida y quite sus manos del volante.
No tenga miedo; nada bajo el control de El puede ponerse jamás fuera de control.
Cuando está bajo el dominio de Cristo, puede manejar cualquier cosa. Será como Pablo: "Estoy
listo para cualquier cosa y soy igual a cualquier cosa a través de él que me infunde fuerza interior
en mí; esto es, soy autosuficiente en la suficiencia de Cristo." 25
El momento de entrega de Pablo ocurrió en el camino a Damasco, después que fue tirado
al suelo por una luz cegadora. Con otros, Dios usa métodos menos drásticos para captar
su atención. Sin importar cómo, entregarse no es nunca un evento que ocurre una sola vez.
Pablo dijo, "Muero diario." 26 Hay un momento de entrega y hay una práctica de la entrega, la
cual es de momento a momento y dura toda la vida. El problema con un sacrificio vivo es que
se puede bajar del altar y por eso es que puede que tenga que entregar su vida cincuenta veces al día. Tiene que hacerlo un hábito diario. Jesús dijo, "Si alguien me quiere seguir, tiene que
renunciar a las cosas que quiere. Tiene que estar dispuesto a entregar su vida a diario para seguirme." 27
Le advierto: cuando decide vivir una vida totalmente entregada, su decisión será probada.
Algunas veces significará hacer tareas inconvenientes, impopulares, costosas o aparentemente
imposibles. Muy a menudo significará lo opuesto de lo que tiene ganas de hacer.
Uno de los grandes líderes del siglo veinte fue Bill Bright, el fundador de Campus
Crusade for Christ (Cruzada Estudiantil para Cristo). A través de los miembros de Cruzada
Estudiantil por todo el mundo, las Cuatro Leyes Espirituales y la película "Jesús" (que ha sido
vista por más de cuatro billones de personas), más de 150 millones de personas han venido a
Cristo y pasarán la eternidad en el cielo.
Una vez le pregunté a Bill, "¿Por qué Dios te usó y bendijo tanto tu vida?" El respondió,
"Cuando era joven, hice un trato con Dios. Literalmente lo escribí y firmé mi nombre al
final. Este decía, 'Desde hoy en adelante soy un esclavo de Jesucristo.'"
¿Ha firmado alguna vez un trato como ese con Dios? ¿O todavía está arguyendo y luchando
con Dios por Su derecho de hacer con su vida como le plazca? Ahora es su tiempo de
entregarse – a la gracia, al amor y la sabiduría de Dios.

QUE HACE SONREIR A DIOS (DIA 9)




Que el Señor les sonría...
Números 6:25
Sonríe a mí, tu siervo;
enséñame la manera correcta de vivir.
Salmo 119:135



La sonrisa de Dios es la meta de su vida.
Ya que complacer a Dios es el primer propósito de su vida, su tarea más importante es
descubrir cómo hacer eso. La Biblia dice, "Averigüen qué es lo que complacerá a Cristo, y después
háganlo." 1 Dichosamente, la Biblia nos da un claro ejemplo de una vida que le dio placer a
Dios. Su nombre fue Noé.
En los tiempos de Noé, el mundo entero estaba moralmente corrupto. Todos vivían
para su propio placer, no para el placer de Dios. Dios no podía encontrar a nadie en la tierra
interesado en complacerle, y por eso estaba triste y le remordía haber creado al hombre. Dios
estaba tan harto con la raza humana que consideró destruirla toda. Pero hubo un hombre que
hizo sonreír a Dios. La Biblia dice, "Noé era un placer para el Señor." 2
Dios dijo, "Este varón me da placer. Me hace sonreír. Empezaré de nuevo con su familia."
Porque Noé le dio placer a Dios, usted y yo hoy estamos vivos. De su vida aprendemos
los cinco actos de adoración que hacen que Dios sonría.
Dios sonríe cuando lo amamos supremamente. Noé amó a Dios más que nada en el
mundo, ¡aún cuando nadie lo hacía! La Biblia nos dice que durante toda su vida, "Noé consistentemente
siguió la voluntad de Dios y disfrutó de una relación íntima con Dios." 3
Lo que Dios más quiere de usted es esto: ¡una relación! Es la verdad más asombrosa
del mundo – que nuestro Creador quiere tener comunión con nosotros. Dios lo hizo para amarlo y El anhela que usted lo ame. El dice, "Yo no quiero los sacrificios de ustedes – yo quiero
amor ; yo no quiero sus ofrendas – yo quiero que me conozcan a mí." 4
¿Puede sentir la pasión de Dios en este versículo? Dios lo ama profundamente y desea
que usted lo ame así también. El anhela que usted lo conozca y que se pase tiempo con El. Por
eso es que aprender a amar a Dios y ser amado por El debería de ser el mayor objetivo de su
vida. No hay nada que ni remotamente sea tan importante. Jesús lo llamó el mayor mandamiento.
El dijo, "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente.
Este es el primer y el mayor mandamiento." 5
Dios sonríe cuando confiamos en El completamente. La segunda razón por la que
Noé complació al Señor fue porque él confió en Dios, aún cuando no tenía sentido. La Biblia
dice, "Por fe, Noé construyó un arca sobre tierra seca. El fue advertido de algo que no podía ver, y tomó
acción basado en lo que se le dijo... Como resultado, Noé se hizo íntimo con Dios." 6
Imagínese esta escena: Un día Dios viene a Noé y le dice, "Estoy decepcionado con la
humanidad. En el mundo entero, nadie excepto tú piensa en mí. Pero, cuando te veo a ti,
Noé, empiezo a sonreír. Tu vida me complace; voy a inundar la tierra y voy a empezar de
nuevo con tu familia. Quiero que te construyas un barco gigante que te salvará a ti y a los
animales."
Habían tres problemas que podían haberle causado duda a Noé. Primero, Noé nunca
había visto lluvia, porque antes del diluvio, Dios hacía que la irrigación de la tierra brotara
del suelo. 7 Segundo, Noé vivía cienes de millas del océano más cercano. Aún si aprendiera a
cómo construir un barco, ¿cómo lo iba a llevar al agua? Tercero, tenía el problema de reunir a
todos los animales y después cuidarlos. Pero Noé ni se quejó ni dio excusas. El confió en Dios
completamente y eso hizo sonreír a Dios.
Confiar en Dios completamente significa que tiene fe que El sabe qué es lo mejor para
su vida. Es tener la expectación de que El cumplirá sus promesas, de que le ayudará con sus
problemas y de que hará lo imposible cuando sea necesario. La Biblia dice, "El se complace en
aquellos que lo honran, en aquellos que confían en su constante amor." 8
Noé se tomó 120 años para construir el arca. Me imagino que tuvo que pasar muchos
días llenos de desaliento. Sin ninguna señal de lluvia, año tras año, él fue criticado sin piedad
como "el loco que piensa que Dios le habla." Me imagino que los hijos de Noé se sentían
avergonzados del barco gigante que estaba siendo construido enfrente de su casa. Pero Noé
continuó confiando en Dios.
¿En qué áreas de su vida necesita confiar totalmente en Dios? Confiar es un acto de
adoración. Así como un padre se siente complacido cuando sus hijos confían en su amor y en
su sabiduría, su fe hace feliz a Dios. La Biblia dice, "Sin fe es imposible complacer a Dios." 9
Dios sonríe cuando le obedecemos de todo corazón. Salvar la población animal de un
diluvio mundial requirió gran atención a logísticas y detalles. Todo tenía que ser hecho de acuerdo a como Dios lo prescribió. Dios no dijo, "Noé, constrúyete cualquier barco que te plazca."
El le dio instrucciones muy detalladas acerca del tamaño, la forma y los materiales, así
como también el número de animales que debían de ser traídos a bordo. La Biblia nos dice
cómo Noé respondió: "Y así Noé hizo todo exactamente tal y como Dios le había ordenado." 10
Note que Noé obedeció completamente (no ignoró ninguna instrucción), y él obedeció
exactamente (de la manera y en el tiempo que Dios lo quería hecho). Esta es la obediencia de
todo corazón. No es de sorprenderse que Dios le sonrió a Noé.
Si Dios le dijera que se construyera un barco gigante, ¿no piensa que tendría unas
cuantas preguntas, objeciones y reservaciones? No Noé. El obedeció a Dios de todo corazón.
Esto significa hacer lo que Dios dice sin reservas y sin vacilación. No es algo que pospone y
dice, "Voy a orar acerca de esto." Lo hace sin demora. Todo padre de familia sabe que la obediencia
retardada es en realidad una desobediencia.
Dios no le debe una explicación o una razón por todo lo que le pide que haga. Su entendimiento
puede esperar, pero su obediencia no. La obediencia instantánea le enseñará más
acerca de Dios que toda una vida de discusiones bíblicas. De hecho, nunca entenderá algunos
mandamientos hasta que primero los obedezca. La obediencia desenllava el entendimiento.
Muy a menudo tratamos de ofrecerle a Dios una obediencia parcial. Queremos escoger
arbitrariamente los mandamientos que vamos a obedecer. Hacemos una lista de los mandamientos
que nos gustan y esos son los que obedecemos, mientras que ignoramos los que son
irrazonables, dificultosos, costosos o los no muy populares. Asistiré a la iglesia pero no diezmaré.
Leeré mi Biblia pero no perdonaré a la persona que me hiera. Sin embargo, la obediencia
parcial es desobediencia.
La obediencia de todo corazón es hecha gozosamente, con entusiasmo. La Biblia dice,
"Obedézcanle con alegría." 11 Esta es la actitud de David: "Señor, sólo dime qué hacer y lo haré.
Mientras viva te obedeceré de todo corazón." 12
Santiago, hablándole a cristianos, dijo, "Complacemos a Dios con lo que hacemos, no sólo
con lo que creemos." 13 La Palabra de Dios es clara que no puede ganarse su salvación. La recibe
solamente por medio de la gracia, no por sus propios esfuerzos. Pero como hijo de Dios, puede
darle placer a su Padre celestial através de la obediencia. Cualquier acto de obediencia es
también un acto de adoración. ¿Por qué la obediencia complace tanto a Dios? Porque prueba
que usted realmente lo ama. Jesús dijo, "Si me aman, obedecerán mis mandamientos." 14
Dios sonríe cuando lo alabamos y le damos gracias continuamente. Pocas cosas se
sienten mejor que recibir la alabanza y la apreciación que vienen de lo más profundo del corazón
de alguien. A Dios también le gusta. El sonríe cuando le expresamos nuestra adoración
y nuestra gratitud.
La vida de Noé le trajo placer a Dios porque él vivió con un corazón que alababa y daba
gracias a Dios. El primer acto de Noé después de sobrevivir el diluvio fue expresar agradecimiento a Dios al ofrecerle un sacrificio. La Biblia dice, "Entonces Noé edificó un altar al Señor...
y sacrificó un holocausto en él." 15
Debido al sacrificio de Jesús, no ofrecemos sacrificios de animales como Noé lo hizo.
En su lugar, se nos dice que ofrezcamos a Dios "el sacrificio de alabanza" 16 y "el sacrificio de acción
de gracias." 17 Alabamos a Dios por lo que es y le damos gracias a Dios por lo que ha hecho.
David dijo, "Alabaré el nombre de Dios con cantos y lo glorificaré con acción de gracias. Esto complacerá
al Señor." 18
Algo increíble ocurre cuando ofrecemos alabanza y damos gracias a Dios. Cuando le
damos deleite a Dios, ¡nuestros propios corazones se llenan de gozo!
A mi madre le fascinaba cocinar para mí. Aún después de que me casé con Kay, si visitábamos
a mis padres, mamá preparaba increíbles banquetes caseros. Uno de los mayores
placeres de mi madre era vernos a nosotros sus hijos comer y deleitarnos de lo que había
preparado. Cuanto más nos deleitábamos comiendo, más deleite ella sentía.
Pero también nos gustaba complacer a mamá al expresar nuestro deleite de su comida.
El deleite se expresaba mutuamente. Mientras comía de su gran banquete, yo expresaba
cuánto me gustaba y alababa a mi madre. Mis intenciones eran no sólo disfrutar del banquete
sino también complacer a mi madre. Todos nos sentíamos felices.
La adoración funciona así también. Disfrutamos de lo que Dios ha hecho por nosotros,
y cuando expresamos ese deleite a Dios, eso le produce gozo a El – pero también aumenta
nuestro gozo. El libro de los Salmos dice, "Los justos se alegran y se regocijan en su presencia; se
sienten felices y gritan de gozo." 19
Dios sonríe cuando usamos nuestras habilidades. Después del diluvio, Dios le dio a
Noé estas simples instrucciones: "Den fruto y aumenten en número y llenen la tierra... todo lo que
vive y se mueve será alimento para ti. Así como te di las plantas verdes, ahora te doy todo." 20
Dios dijo, "¡Es tiempo de continuar con sus vidas! Hagan las cosas para las que diseñé
a los humanos que hicieran. Hagan el amor con sus esposas. Tengan bebés. Críen hijos. Siembren
cosechas y coman. ¡Sean humanos! ¡Para esto fue que los hice!"
Puede que sienta que el único momento en que Dios está complacido con usted es
cuando está haciendo actividades "espirituales" – como leer la Biblia, asistir a la iglesia, orar o
compartir su fe. Y puede que piense que Dios está desinteresado en las otras partes de su vida.
La realidad es que a Dios le deleita observar cada detalle de su vida, ya sea que esté trabajando,
jugando, descansando o comiendo. A El no se le escapa ninguno de sus movimientos.
La Biblia nos dice, "Los pasos del devoto son dirigidos por el Señor. El se deleita en cada detalle de
sus vidas." 21
Toda actividad humana, excepto el pecado, puede ser hecha para el placer de Dios si
la hace con una actitud de alabanza. Puede lavar trastes, reparar máquinas, sembrar una cosecha
y criar una familia para la gloria de Dios.
Como todo padre orgulloso, Dios especialmente disfruta verlo usar los talentos y habilidades
que le dio. Dios nos dotó a todos intencionalmente diferente para su deleite. El ha
hecho que algunos sean atléticos y otros analíticos. Puede que usted sea dotado en la mecánica
o la matemática o en la música o en otras de las miles de habilidades. Todas estas habilidades
le pueden poner una sonrisa al rostro de Dios. La Biblia dice, "El ha moldeado a cada persona;
ahora él observa todo lo que hacemos." 22
No le trae gloria a Dios ni le da placer cuando esconde sus habilidades o cuando trata
de ser otra persona. Sólo le da deleite cuando usted es usted. Cada vez que rechaza cualquier
parte de usted mismo, rechaza la sabiduría y la soberanía de Dios al crearlo. Dios dice, "No
tienes derecho a argüir con tu Creador. Eres una mera vasija de barro formada por un alfarero. La arcilla
no pregunta, '¿por qué me hiciste así?'" 23
En la película Chariots of Fire (Carros de Fuego) el corredor olímpico Eric Liddell dice,
"Creo que Dios me hizo con un propósito, pero también me hizo veloz y cuando corro siento
el placer de Dios." Más adelante dice, "Dejar de correr sería faltarle el respeto a Dios." No hay
habilidades que no son espirituales, sólo hay habilidades que son mal usadas. Empiece a usar
las suyas para el placer de Dios.
A Dios también le da placer verle deleitarse en su creación. El le dio sus ojos para que
disfrute de la belleza, le dio sus oídos para que disfrute de los sonidos, le dio su nariz y sus
papilas gustativas para que disfrute de los colores y los sabores, y los nervios debajo de su
piel para que disfrute ser tocado. Cada acto de deleite se convierte en un acto de adoración
cuando le da gracias a Dios por ello. De hecho, la Biblia dice, "Dios... generosamente nos da todo
para nuestro deleite." 24
¡Dios incluso disfruta verlo dormir! Cuando mis hijos eran pequeños, recuerdo la profunda
satisfacción que sentía al verlos dormir. A veces habíamos tenido un día muy problemático
y con mucha desobediencia, pero cuando estaban dormidos se miraban contentos, seguros
y en paz y recordaba cuanto los amaba.
Mis hijos no tenían que hacer nada para que disfrutara de ellos. Estaba feliz con sólo
verlos respirar, porque los amaba tanto. Mientras sus pechitos subían y bajaban, yo sonreía y
a veces mis ojos se llenaban de lágrimas de gozo. Cuando está durmiendo, Dios lo mira con
amor, porque usted fue su idea. El lo ama como si usted fuera la única persona en la tierra.
Los padres no exigen que sus hijos sean perfectos, ni siquiera maduros, para que los
disfruten. Disfrutan de ellos en cada etapa de su desarrollo. De la misma manera, Dios no espera
hasta que alcance la madurez para que El empiece a deleitarse en usted. El lo ama y disfruta
de usted en cada etapa de su desarrollo espiritual.
Puede que haya tenido maestros o padres difíciles de complacer durante su crecimiento.
Por favor, no asuma que Dios se siente así con respecto a usted. El sabe que usted es incapaz de ser perfecto o sin pecado. La Biblia dice, "El ciertamente sabe de qué estamos hechos. El
tiene en mente que sólo somos polvo." 25
Lo que Dios nota es la actitud de su corazón: ¿es su más profundo deseo complacerlo a
El? Esta era la meta de la vida de Pablo: "Más que todo, sin embargo, queremos complacerlo a él, ya
sea en nuestro cuerpo aquí o fuera de este cuerpo con él allá en el cielo." 26 Cuando vive a luz de la
eternidad, su enfoque cambia de "¿Cuánto placer estoy sacando de la vida?" a "¿Cuánto placer
está sacando Dios de mi vida?"
Dios está buscando personas como Noé en el siglo veintiuno – personas dispuestas a
vivir para el placer de Dios. La Biblia dice, "El Señor mira desde el cielo a toda la humanidad para
ver si hay alguien que es sabio, alguien que quiere complacer a Dios." 27
Se lo ruego, ¿va a hacer usted complacer a Dios la meta de su vida? No hay nada que
Dios no haga por la persona totalmente concentrada en esta meta.

PLANEADO PARA AGRADAR A DIOS (DIA 8)



Tú creaste todo y es para
tu placer que existen y fueron creados.
Apocalipsis 4:11
El Señor se complace en su pueblo.
Salmo 149:4a


Usted fue planeado para el placer de Dios.
En el momento en que nació en este mundo, Dios estuvo allí como un invisible testigo
ocular, sonriendo porque usted nació. El lo quería vivo, y su venida le dio gran placer. Dios no
necesitaba crearlo, pero El escogió crearlo para Su propio deleite. Usted existe para Su beneficio,
Su gloria, Su propósito y Su deleite.
Traerle deleite a Dios, vivir para su placer, es el primer propósito de su vida. Cuando
entiende totalmente esta verdad, nunca jamás tendrá el problema de sentirse insignificante.
Ello prueba lo valioso que es usted. Si es así de importante para Dios y El lo considera lo suficientemente
valioso para que esté con El por la eternidad, ¿qué mayor importancia podría usted tener? Usted es un hijo de Dios y nada le da a Dios más placer de todo lo que ha creado
que usted. La Biblia dice, "Debido a su amor, Dios ya había decidido que a través de Jesucristo él nos
haría sus hijos -- este fue su placer y su propósito." 1
Uno de los mayores regalos que Dios le ha dado es la capacidad de disfrutar del placer.
El lo formó con cinco sentidos y emociones para que pueda sentir placer. El quiere que
disfrute de la vida, no sólo que la aguante. La razón por la que usted es capaz de disfrutar del
placer es porque Dios lo hizo a usted a Su imagen.
A menudo se nos olvida que Dios siente emociones también. La Biblia nos dice que
Dios se entristece, se pone celoso y enojado, y siente compasión, piedad, tristeza y simpatía
así como también felicidad, regocijo y satisfacción. Dios ama, se deleita, le da placer, se regocija,
disfrutar ¡e incluso se ríe! 2
Darle placer a Dios es llamado "adoración". La Biblia dice, "El Señor se complace sólo en
aquellos que lo adoran y confían en su amor." 3
Cualquier cosa que haga que le da placer a Dios es un acto de adoración. Como un diamante,
la adoración es multifacética. Se necesitarían muchos libros para abarcar todo lo que
hay que entender acerca de la adoración, pero consideraremos los aspectos principales de la
adoración en esta sección.
Los antropólogos han observado que la adoración es un impulso universal, incorporado
por Dios en cada fibra de nuestro ser – tenemos una necesidad innata de conectarnos con
Dios. La adoración es tan natural como comer o respirar. Si fallamos en adorar a Dios, siempre
encontraremos un substituto, aún si este acaba siendo nosotros mismos. ¡La razón por la
que Dios nos hizo con este deseo es porque El desea adoradores! Jesús dijo, "El Padre busca
adoradores." 4
Dependiendo de su pasado religioso, puede que necesite expandir su entendimiento
de "la adoración". Puede que piense que se trata de un culto de iglesia en el que se canta, se
ora y se escucha un sermón. O puede que piense que se trata de ceremonias, candelas y recibir
comunión. O puede que piense que se trata de sanidades, milagros y experiencias extáticas. La adoración puede incluir estos elementos pero la adoración es mucho más que estas expresiones.
La adoración es un estilo de vida.
La adoración es mucho más que música. Para muchas personas, la adoración es sólo
un sinónimo de música. Dicen, "En nuestra iglesia, primero tenemos la adoración y después
la enseñanza." Este es un gran malentendido. Cada parte del culto de la iglesia es un acto de
adoración: cuando se ora, cuando se leen las Escrituras, cuando se canta, cuando hay confesión,
cuando hay silencio, cuando se está quieto, cuando se escucha el sermón, cuando toma
notas, cuando da la ofrenda, cuando bautizan, cuando hay Santa Cena, cuando se llena la tarjeta
de compromiso y aún cuando saluda a otros adoradores.
En realidad, la adoración fue primero que la música. Adán adoró en el jardín del Edén
y la música no se menciona sino hasta Génesis 421 con el nacimiento de Jubal. Si la adoración
fuese sólo música, entonces todos los que no son musicales nunca podrían adorar. La adoración
es mucho más que música.
Y lo peor es que "la adoración" muchas veces es mal usada para referirse a un estilo
particular de música: "Primero cantamos un himno y después una canción de alabanza y adoración."
O, "Me gustan las canciones de alabanza que son rápidas pero disfruto más de las
canciones de adoración que son lentas." De acuerdo a este uso, si una canción es rápida o alegre
o se usan instrumentos de viento, se le considera "de alabanza". Pero si es lenta y suave e
íntima, talvez acompañada por una guitarra, entonces eso es considerado adoración. Este es
un mal uso muy común del término "adoración".
La adoración no tiene nada que ver con el estilo, el volumen o el ritmo de una canción.
Dios ama toda clase de música porque El la inventó toda – rápida y lenta, alegre y suave, vieja
y nueva. Probablemente a usted no le gustan todas ¡pero a Dios sí! Si es ofrecida a Dios en
espíritu y verdad, es un acto de adoración.
Los cristianos muy a menudo están en desacuerdo acerca del estilo de música que debe
ser usado en la adoración, defendiendo apasionadamente su estilo preferido como el más
bíblico o como el que más honra a Dios. ¡Pero no hay un estilo bíblico! No hay notas musica les en la Biblia; ni siquiera tenemos los instrumentos que se usaron durante los tiempos bíblicos.
Francamente, el estilo de música que a usted le gusta dice más acerca de usted – su pasada
experiencia y su personalidad – que de Dios. La música de un grupo étnico puede sonar
como ruido para otro. Pero Dios gusta de la variedad y disfruta de todos los estilos.
No existe lo que se llama música "cristiana"; sólo hay lírica cristiana. Son las palabras
las que hacen que una canción sea sagrada, no la melodía. No hay melodías espirituales. Si le
pusiera una canción sin las palabras, no habría manera que usted supiera si es una canción
"cristiana" o no.
La adoración no es para su beneficio. Como pastor, recibo notas que dicen, "Me encantó
la adoración de hoy. Me beneficié mucho de ella". Este es otro malentendido acerca de
la adoración. ¡No es para nuestro beneficio! Adoramos para el beneficio de Dios. Cuando
adoramos, nuestra meta es traerle placer a Dios, no a nosotros mismos.
Si alguna vez ha dicho, "Hoy no saqué nada de la adoración", usted adoró por la razón
equivocada. La adoración no es para usted. Es para Dios. Claro, la mayoría de los cultos de
"adoración" también incluyen elementos de compañerismo, edificación y evangelismo; y sí
hay beneficios durante la adoración, pero no adoramos para complacernos a nosotros mismos.
Nuestro motivo es traerle gloria y placer a nuestro Creador.
En Isaías 29 Dios se queja acerca de la adoración que es a medias y con hipocresía. El
pueblo estaba ofreciéndole a Dios oraciones aburridas, alabanzas insinceras, palabras vacías y
rituales hechos por hombres sin ni siquiera pensar en su significado. El corazón de Dios no se
conmueve con la adoración basada en la tradición pero sí por la pasión y el compromiso. La
Biblia dice, "Este pueblo se acerca a mí con su boca y me honra con sus labios, pero su corazón está lejos
de mí. Su adoración de mí está hecha sólo de reglas enseñadas por los hombres." 5
La adoración no es una parte de su vida; es su vida. La adoración no es sólo para los
cultos de la iglesia. Se nos dice que lo adoremos continuamente 6 y que lo alabemos desde el amanecer hasta la puesta del sol. 7
En la Biblia la gente alababa a Dios en el trabajo, en su casa, en la batalla, en prisión ¡e
incluso en la cama! La alabanza debería de ser su primera actividad cuando abre sus ojos por
la mañana y su última actividad cuando los cierra por la noche. 8 David dijo, "Le daré gracias
al Señor todo el tiempo. Mi boca siempre lo alabará." 9
Toda actividad puede ser transformada en un acto de adoración cuando la hace para
la alabanza, la gloria y el placer de Dios. La Biblia dice, "Ya sea que coman o beban o cualquier
cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios." 10 Martín Lutero dijo, "Una mujer puede ordeñar
las vacas para la gloria de Dios."
¿Cómo es posible hacer todo para la gloria de Dios? Al hacer todo como si lo estuviera
haciendo para Jesús y al mantener una conversación continua con él mientras lo hace. La Biblia
dice, "Cualquier cosa que hagan, háganlo con todo su corazón, como haciéndolo para el Señor, no para
los hombres." 11
Este es el secreto de un estilo de vida de adoración: hacerlo todo como si lo estuviera
haciendo para Jesús. Una paráfrasis dice, "Tomen su vida diaria y cotidiana – su dormir, su comer,
su ir a trabajar, su entrar y salir – y pónganla ante el Señor como una ofrenda." 12 El trabajo se convierte
en adoración cuando se lo dedica a Dios y lo hace consciente de Su presencia.
Cuando me enamoré de mi esposa, pensaba en ella constantemente: mientras desayunaba,
cuando manejaba a la universidad, cuando estaba en clase, cuando esperaba en línea en
el supermercado, cuando le echaba gasolina al carro -- ¡no podía dejar de pensar en esta mujer!
Muchas veces me hablaba a mí mismo de ella y pensaba en todas las cosas que amaba de
ella. Esto me ayudaba a sentirme cerca de Kay aunque vivíamos alejados cienes de millas y
asistíamos a diferentes universidades. Al pensar constantemente en ella, estaba permaneciendo
en su amor. De esto es de lo que se trata la verdadera adoración: enamorarse de Jesús.

EL POR QUE DE TODO (DIA 7)



Todo viene solamente de Dios.
Todo vive por su poder,
y todo es para su gloria.

Romanos 11:36

El Señor ha hecho todo
para Sus propios propósitos.

Proverbios 16:4

Todo es para él.
La meta última del universo es exhibir la gloria de Dios. Es la razón por la que todo
existe, incluyendo usted. Dios creó todo para su gloria. Sin la gloria de Dios, no existiría nada.
¿Qué es la gloria de Dios? Es lo que Dios es. Es la esencia de su naturaleza, el peso de
su importancia, el resplandor de su esplendor, la demostración de su poder y la atmósfera de
su presencia. La gloria de Dios es la expresión de su bondad y de todas sus otras cualidades intrínsecas y eternas.
¿Dónde está la gloria de Dios? Mire a su alrededor. Todo lo que Dios creó refleja su
gloria de alguna manera. La vemos por todos lados, desde las formas más pequeñas de vida
microscópica hasta la inmensa Vía Láctea, desde las puestas del sol y las estrellas hasta las
tormentas y las estaciones del año. La creación revela la gloria de nuestro Creador. A través
de la naturaleza, nos damos cuenta que Dios es poderoso, que se deleita en la variedad, que
ama la belleza, que es organizado y que es sabio y creativo. La Biblia dice, "Los cielos declaran
la gloria de Dios." 1
A lo largo de la historia, Dios ha revelado su gloria a personas en diferentes situaciones.
Él la reveló primero en el jardín del Edén, después a Moisés, después en el tabernáculo y
el templo, después a través de Jesús y ahora a través de la iglesia. 2 Se manifestó como un
fuego consumidor, como una nube, como un trueno, como humo y como una luz brillante. 3
En el cielo, la gloria de Dios provee toda la luz necesaria. La Biblia dice, "La ciudad no necesita
que el sol o la luna brillen sobre ella, porque la gloria de Dios le da luz." 4
La mejor manera de ver la gloria de Dios es en Jesucristo. El, la luz del mundo, ilumina
la naturaleza de Dios. Debido a Jesús, ya no estamos en la oscuridad acerca de cómo realmente
es Dios. La Biblia dice, "El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios." 5 Jesús vino a la tierra para
que pudiéramos entender plenamente la gloria de Dios. "La palabra de Dios se hizo humano y
vivió entre nosotros. Vimos su gloria... una gloria llena de gracia y verdad." 6
La gloria inherente de Dios es lo que El posee porque es Dios. Es su naturaleza. No podemos
agregarle nada a esta gloria, así como sería imposible para nosotros que hiciéramos
que el sol brillara más fuerte. Pero se nos manda que reconozcamos su gloria, que honremos su
gloria, que declaremos su gloria, que alabemos su gloria, que reflejemos su gloria y que vivamos
para su gloria. 7 ¿Por qué? ¡Porque Dios se lo merece! A El le debemos todo el honor que nos
sea posible darle. Como Dios creó todas las cosas, El se merece toda la gloria. La Biblia dice,
"Eres digno, Oh Señor nuestro Dios, de recibir gloria, honor y poder. Porque tú creaste todo." 8
En todo el universo, sólo dos de las creaciones de Dios fallan en traerle gloria a El: los
ángeles caídos (demonios) y nosotros (los humanos). Todo pecado, en su raíz, es fallar darle la gloria a Dios. Es amar cualquier otra cosa más que a Dios. Rehusar traerle gloria a Dios es
una rebelión orgullosa, y es el pecado que causó la caída de Satanás y la nuestra también. En
diferentes maneras, todos hemos vivido para nuestra propia gloria, no para la gloria de Dios.
La Biblia dice, "Todos han pecado y no alcanzan la gloria de Dios." 9
Ninguno de nosotros le ha dado a Dios la gloria total que se merece de nuestras vidas.
Este es el peor pecado y el mayor error que podemos cometer. Por otro lado, vivir para la gloria
de Dios es el mayor logro que podemos llevar a cabo con nuestras vidas. Dios dice, "Ellos
son mi propio pueblo, y los hice para que me trajeran gloria", 10 por lo tanto, traerle la gloria a Dios
debería de ser la meta suprema de nuestras vidas.
¿Cómo Puedo Traerle Gloria A Dios?

Jesús le dijo al Padre, "Te he traído gloria aquí en la tierra al hacer todo lo que me dijiste que
hiciera." 11 Jesús honró a Dios cuando cumplió su propósito en la tierra. Nosotros honramos a
Dios de la misma manera. Cuando cualquier cosa en la creación cumple su propósito, le trae
gloria a Dios. Los pájaros le traen gloria a Dios al volar, al cantar, al hacer sus nidos y cuando
hacen todas esas actividades de pájaros que Dios determinó. Aún la humilde hormiga le trae
gloria a Dios cuando lleva a cabo el propósito para la cual fue creada. Dios hizo a las hormigas
para que fueran hormigas y El lo hizo a usted para que usted fuera usted. San Ireneo dijo,
"¡La gloria de Dios es un ser humano totalmente vivo!"
Hay muchas maneras de traerle gloria a Dios, pero estas pueden ser resumidas en los
cinco propósitos de Dios para su vida. Nos pasaremos el resto de este libro viéndolos en detalle,
pero aquí tiene un panorama:
Traemos gloria a Dios cuando lo adoramos. La adoración es nuestra primera responsabilidad
hacia Dios. Adoramos a Dios al deleitarnos en El. C. S. Lewis dijo, "Al ordenarnos
que lo glorifiquemos, Dios nos está invitando a que nos deleitemos de El." Dios quiere que
nuestra adoración sea motivada por el amor, la gratitud y el deleite, no por la obligación.
John Piper nos dice, "Dios es glorificado a lo máximo en nosotros cuando estamos satisfechos
a lo máximo en El."
La adoración es mucho más que alabar, cantar y orar a Dios. La adoración es el estilo
de vida de disfrutar a Dios, amarle y darnos a nosotros mismos para ser usados para Sus propósitos.
Cuando usa su vida para la gloria de Dios, todo lo que hace puede convertirse en un
acto de adoración. La Biblia dice, "Usen su cuerpo entero como una herramienta para hacer lo correcto
para la gloria de Dios." 12
Traemos gloria a Dios cuando amamos a otros creyentes. Cuando nació de nuevo, se
hizo parte de la familia de Dios. Seguir a Cristo no es sólo cuestión de creer; también incluye
pertenecer y aprender a amar a la familia de Dios. Juan escribió, "Nuestro amor unos por otros
prueba que hemos pasado de la muerte a la vida." 13 Pablo dijo, "Acéptense los unos a los otros así como
Cristo los ha aceptado a ustedes, entonces Dios será glorificado." 14
Es nuestra responsabilidad aprender a amar como Dios ama, porque Dios es amor y le
da honra. Jesús dijo, "Así como yo los he amado, así deben de amarse los unos a los otros. Por esto
todos los hombres sabrán que ustedes son mis discípulos, si se aman los unos a los otros." 15
Traemos gloria a Dios cuando nos hacemos como Cristo. Una vez que hemos nacido
en la familia de Dios, El quiere que crezcamos hacia la madurez espiritual. ¿A qué se asemeja
eso? La madurez espiritual es hacernos como Jesús en la manera en que pensamos, sentimos
y actuamos. Cuanto más desarrolle un carácter como el de Cristo, más le traerá gloria a Dios.
La Biblia dice, "A medida que el Espíritu trabaja dentro de nosotros, nos hacemos más y más como él
y reflejamos su gloria aún más." 16
Dios le dio nueva vida y una nueva naturaleza cuando aceptó a Cristo. Ahora, por el
resto de su vida en la tierra, Dios quiere continuar el proceso de cambiar su carácter. La Biblia
dice, "Que siempre sean llenos con el fruto de su salvación – aquellas cosas buenas que son producidas
en sus vidas por Jesucristo – porque esto traerá mucha gloria y alabanza a Dios." 17
Traemos gloria a Dios cuando servimos a otros con nuestros dones. Cada uno de nosotros
fue diseñado por Dios de una forma única con talentos, dones, destrezas y habilidades.
La manera en que usted fue dotado no es un accidente. Dios no le dio sus habilidades para
propósitos egoístas. Se le fueron dados para beneficiar a otros, así como a otros les fueron
dadas habilidades para su beneficio. La Biblia dice, "Dios ha dado dones a cada uno de ustedes de
su gran variedad de dones espirituales. Adminístrenlos bien para que la generosidad de Dios pueda
fluir a través de ustedes... ¿estás llamado a ayudar a otros? Hazlo con toda la fuerza y la energía que
Dios te da. Entonces a Dios le será dada la gloria." 18
Traemos gloria a Dios cuando hablamos a otros de El. Dios no quiere que su amor y
sus propósitos sean mantenidos en secreto. Una vez que conocemos la verdad, la expectación
de El es que la compartamos con otros. Este es un gran privilegio – presentar a Cristo a otros,
ayudarles a descubrir su propósito y prepararlos para su destino eterno. La Biblia dice, "A
medida que la gracia de Dios trae más y más personas a Cristo,... Dios recibirá más y más gloria." 19

¿Cuál Será Su Razón Para Vivir?

Para que pueda vivir el resto de su vida para la gloria de Dios, necesitará hacer cambios
en sus prioridades, en su horario, en sus relaciones y en todo lo demás. Algunas veces
tendrá que escoger el camino difícil en lugar del fácil. Incluso Jesús tuvo que luchar con esto.
Sabiendo que estaba a punto de ser crucificado exclamó: "Mi alma está angustiada, ¿y qué voy a
decir: 'Padre, sálvame de esta hora'? ¡Si precisamente para este propósito he venido! ¡Padre, glorifica
tu nombre!" 20
Jesús llegó a una encrucijada. ¿Escogería cumplir su propósito y traerle gloria a Dios o
se echaría para atrás y viviría una vida cómoda y egoísta? Usted se enfrenta con la misma escogencia.
¿Va a vivir para sus propias metas, comodidad y placer o va a vivir el resto de su
vida para la gloria de Dios, sabiendo que El ha prometido recompensas eternas? La Biblia dice,
"Cualquiera que se agarre de la vida así como es, destruye su vida. Pero si la dejas ir,... la tendrás
para siempre, real y eterna." 21
Es hora de resolver este asunto. ¿Para quién va a vivir – para usted mismo o para Dios? Puede vacilar, preguntándose si tendrá fuerzas para vivir para Dios. No se preocupe.
Dios le dará lo que necesita con sólo que tome la decisión de vivir para El. La Biblia dice, "Todo
lo que se necesita para una vida que complace a Dios ha sido dado milagrosamente a nosotros al conocer,
personalmente e íntimamente, al que nos invitó a Dios." 22
En este momento, Dios lo está invitando a vivir para su gloria al llevar a cabo los propósitos
para los cuales El lo hizo. Ésta es en realidad la única manera de vivir. Todo lo demás
es sólo existir. La verdadera vida comienza cuando se entrega completamente a Jesucristo. Si
no está seguro que ha hecho esto, todo lo que necesita hacer es recibir y creer. La Biblia promete,
"A todos aquellos que lo recibieron, a aquellos que creyeron en su nombre, él les dio el derecho de ser
hijos de Dios." 23 ¿Va a aceptar la oferta de Dios?
Primero, crea. Crea que Dios lo ama y lo hizo para Sus propósitos. Crea que usted no
es un accidente. Crea que fue hecho para existir para siempre. Crea que Dios lo ha escogido
para que tenga una relación con Jesús, quien murió en la cruz por usted. Crea que sea lo que
sea que haya hecho, Dios quiere perdonarlo.
Segundo, reciba. Reciba a Jesús en su vida como su Señor y Salvador. Reciba Su perdón
por sus pecados. Reciba Su Espíritu, quien le dará el poder para cumplir el propósito de
su vida. La Biblia dice, "El que acepta y confía en el Hijo ¡entra a todo, a la vida completa y eterna!"
24 Dondequiera que sea que esté leyendo esto, lo invito a que baje su cabeza y que quietamente
susurre la oración que cambiará su eternidad: "Jesús, creo en ti y te recibo." Hágalo.
Si oró con sinceridad esa oración, ¡felicidades! ¡Bienvenido a la familia de Dios! Ahora
está listo para descubrir y empezar a vivir el propósito de Dios para su vida. Lo animo a que
le diga a alguien lo que hizo. necesirarás apoyo.

LA VIDA ES UNA ASIGNACION TEMPORAL (DIA 6)



Su Función En La Vida Es Temporal
Señor, recuérdame qué breve que será mi tiempo
en la tierra. Recuérdame que mis días están
contados y que mi vida es huidiza.

Salmo 39:4
Estoy aquí en la tierra sólo un rato.
Salmo 119:19

La función de su vida en la tierra es temporal.
La Biblia está llena de metáforas que enseñan qué breve, qué temporal y qué transitoria
que es la naturaleza de la vida en la tierra. Describe la vida como una neblina, como un corredor
veloz, como un aliento y como humo. La Biblia dice, "Porque apenas nacimos ayer... Nuestros
días en la tierra son tan efímeros como una sombra." 1
Para hacer el mejor uso de su vida, nunca debe de olvidar dos verdades: primero,
comparada con la eternidad, la vida es extremadamente breve. Segundo, la tierra es sólo una
residencia temporal. No estará aquí por mucho tiempo; por lo tanto, no se apegue demasiado. Pídale a Dios que le ayude a ver su vida en la tierra como El la ve. David oró, "Señor, ayúdame
a comprender lo breve que será mi tiempo en la tierra. Ayúdame a comprender que estoy aquí sólo
por un momento más." 2
La Biblia compara repetidamente la vida en la tierra con el vivir temporalmente en un
país extranjero. Este no es su hogar permanente o su destino final. Sólo está pasando, sólo está
visitando la tierra. La Biblia usa términos como extranjero, peregrino, foráneo, extraño, visitante
y viajero para describir nuestra breve estadía en la tierra. David dijo, "No soy sino un extranjero
aquí en la tierra," 3 y Pedro explicó, "Si llaman a Dios su Padre, vivan su tiempo como residentes
temporales en la tierra." 4
En California, donde vivo, muchas personas se han trasladado de otras partes del
mundo para trabajar aquí, pero mantienen la ciudadanía de sus países de origen. Es obligación
de ellos portar consigo la tarjeta de residente extranjero (conocida como la "green card"),
la cual les permite trabajar aquí aunque no sean ciudadanos. Todo cristiano debería de portar
consigo una tarjeta espiritual de residente extranjero para recordarnos que nuestra ciudadanía
está en el cielo. Dios dice que sus hijos han de pensar diferente de los no creyentes acerca de
la vida. "En lo único que piensan es en esta vida aquí en la tierra. Pero somos ciudadanos del cielo,
donde vive el Señor Jesucristo." 5 Los verdaderos creyentes entienden que la vida es más que tan
sólo los pocos años que vivimos en este planeta.
Su identidad está en la eternidad y su patria es el cielo. Cuando comprenda esta verdad,
dejará de preocuparse por "tenerlo todo" en la tierra. Dios es muy franco acerca del peligro
de vivir para el aquí y el ahora y de adoptar los valores, las prioridades y los estilos de vida
del mundo a nuestro alrededor. Cuando flirteamos con las tentaciones de este mundo, Dios
lo llama adulterio espiritual. La Biblia dice, "Están siendo infieles a Dios. Si todo lo que quieren es
hacer lo que desean, flirteando con el mundo cada vez que puedan, acabarán siendo enemigos de Dios y
de su camino." 6
Imagínese que su país le pidiera que fuese el embajador en una nación enemiga. Probablemente
tendría que aprender un nuevo lenguaje y adaptarse a algunas nuevas costumbres y a algunas diferencias culturales para poder ser cortés y para poder llevar a cabo su misión.
Como embajador, no podría aislarse del enemigo. Para realizar su misión, tendría que
tener contacto y relacionarse con ellos.
Pero supongamos que llegara a sentirse tan a gusto en este país extranjero que le llega
a gustar mucho, y lo llega a preferir más que a su patria. Su lealtad y su responsabilidad
cambiarían. Comprometería su función como embajador. En lugar de representar a su patria,
comenzaría a actuar como el enemigo. Sería un traidor.
La Biblia dice, "Somos embajadores de Cristo." 7 Desdichadamente muchos cristianos han
traicionado a su Rey y su reino. Han concluido tontamente que porque viven en la tierra, ésta
es su hogar. No lo es. La Biblia es clara: "Amigos, este mundo no es el hogar de ustedes, por lo tanto
no se pongan muy cómodos en él. No indulten su ego a costa de sus almas." 8 Dios nos advierte
que no nos apeguemos demasiado a lo que está a nuestro alrededor porque es temporal. Se
nos dice, "Aquellos que están en contacto frecuente con las cosas del mundo deberían de hacer buen
uso de ellas sin apegárseles, porque este mundo y todo lo que contiene pasará." 9
Comparado con los siglos pasados, la vida nunca ha sido tan fácil en la mayor parte
del mundo occidental. Somos constantemente entretenidos, divertidos y complacidos. Con la
disponibilidad actual de atracciones fascinantes, de medios de comunicación hipnotizantes y
de experiencias agradables, es fácil olvidarse que la vida no es acerca de la búsqueda de la felicidad.
Es sólo cuando recordamos que la vida es una prueba, un encargo y una función
temporal que la atracción de estas cosas pierde su poder en nuestras vidas. Nos estamos preparando
para algo mucho mejor. "Las cosas que ahora vemos están hoy aquí y mañana desaparecen.
Pero las cosas que ahora no podemos ver durarán para siempre." 10
El hecho de que la tierra no es el hogar final de nosotros explica por qué, como seguidores
de Jesús, experimentamos dificultades, angustias y rechazo en este mundo. 11 Explica
también por qué algunas de las promesas de Dios no parecen cumplirse, por qué algunas
oraciones no parecen ser contestadas y por qué algunas circunstancias parecen ser injustas.
Este no es el final del cuento.
Para que no nos apeguemos demasiado a esta tierra, Dios permite que sintamos una
cantidad significante de descontento y de insatisfacción en la vida – anhelos que nunca serán
satisfechos en este lado de la eternidad. ¡No nos sentimos completamente felices aquí porque
no está supuesto a ser así! La tierra no es nuestro hogar final; fuimos creados para algo mucho
mejor.
Un pez nunca se sentiría feliz viviendo en la tierra, porque fue hecho para el agua. Un
águila nunca se sentiría satisfecha si no se le permitiese volar. Usted nunca se sentirá totalmente
satisfecho en la tierra, porque fue hecho para algo más. Aquí tendrá momentos felices,
pero nada comparado con lo que Dios ha planeado para usted.
Darse cuenta que la vida en la tierra es sólo una función temporal debería de alterar
sus valores radicalmente. Los valores eternos, no los temporales, son los que deberían de ser
los factores determinantes de sus decisiones. C. S. Lewis fue el que observó, "Todo lo que no
es eterno es eternamente inútil." La Biblia dice, "Fijamos nuestros ojos no en lo que se ve, sino en
lo que no se ve. Porque lo que se ve es temporal, pero lo que no se ve es eterno." 12
Es un error mortal asumir que la meta de Dios para su vida es la prosperidad material
o el éxito popular de acuerdo a como el mundo lo define. La vida abundante no tiene nada
que ver con la abundancia material, y ser fiel a Dios no garantiza el éxito en una profesión o
incluso en el ministerio. Nunca se enfoque en las coronas temporales. 13
Pablo fue fiel y, sin embargo, acabó en prisión. Juan el Bautista fue fiel, pero fue decapitado.
Millones de personas fieles han sufrido muerte de mártires, lo han perdido todo o han
llegado al final de sus vidas sin una sola posesión. ¡Pero el final de la vida no es el fin!
En los ojos de Dios, los grandes héroes de la fe no son aquellos que obtienen la prosperidad,
el éxito y el poder en esta vida, sino aquellos que tratan esta vida como una función
temporal y sirven fielmente, esperando su prometida recompensa en la eternidad. La Biblia
dice esto acerca de los que están en el Salón de la Fama de Dios: "Todas estas grandes personas
murieron en fe. No recibieron las cosas que Dios prometió a su pueblo, pero las vieron venir en el futuro
venidero y se alegraron. Dijeron que eran como visitantes y extraños sobre la tierra... estaban esperando por una mejor nación – una nación celestial. Por lo tanto, Dios no se avergüenza de que lo llamen
su Dios, porque él ha preparado una ciudad para ellos." 14 Su tiempo en la tierra no es toda la
historia de su vida. Tiene que esperar hasta que llegue al cielo para completar el resto de los
capítulos. Se necesita fe para vivir en la tierra como un extranjero.
Hay una vieja historia muy contada de un misionero que, al jubilarse, se regresó a casa
en el mismo barco en que venía el presidente de los Estados Unidos. Una multitud alegre,
una banda militar, una alfombra roja, pancartas y los periodistas le dieron la bienvenida a casa
al presidente, mientras que el misionero desembarcó sin que nadie lo notara. Sintiendo resentimiento
y lástima de sí mismo, comenzó a quejarse a Dios. Entonces Dios le recordó serenamente,
"Pero hijo mío, todavía no has llegado a casa."
No habrá estado en el cielo ni dos segundos cuando exclamará, "¿Por qué le di tanta importancia
a las cosas que eran tan temporales? ¿Qué estaba pensando? ¿Por qué desperdicié tanto
tiempo, energía y atención en lo que no iba a durar?"
Cuando la vida se ponga difícil, cuando sea abrumado por la duda o cuando se
pregunte si vivir para Cristo merita el esfuerzo, recuerde que todavía no ha llegado a casa.
Cuando muera, no dejará su casa -- se irá a casa.

Día Seis Pensando En Mi Propósito

Un Punto Para Reflexionar: Este mundo no es mi casa.
Un Versículo Para Recordar: "Fijamos nuestros ojos no en lo que se ve, sino en lo que no se ve. Porque
lo que se ve es temporal, pero lo que no se ve es eterno." 2 Corintios 4:18
Una Pregunta Para Considerar: ¿Cómo debería de cambiar ahora la manera en que estoy viviendo
el hecho que mi función en la vida es temporal?