Wednesday, April 14, 2010

COMO ACTUA LOS VERDADEROS SIERVOS (DIA 33)




Cómo Actúan Los Siervos Genuinos
El que quiera ser grande tiene que hacerse un siervo. Marcos 1043
Podrán ver lo que son por lo que hacen. Mateo 716
Servimos a Dios al servir a otros.
El mundo define la grandeza en términos de poder, posesiones, prestigio y posición. Si usted puede exigir el servicio de otros entonces ha llegado a la cumbre. En nuestra cultura egoísta, con su mentalidad de yo primero, actuar como siervo no es un concepto popular.
Jesús, sin embargo, midió la grandeza en términos del servicio, no del status. Dios determina la grandeza de usted por medio de cuánta gente sirve, no de cuánta gente le sirve.
Esto es tan contrario a la idea de grandeza que tiene el mundo, que tenemos dificultades en entenderlo y ya no digamos en practicarlo. Los discípulos discutieron entre sí sobre de quién se merecía la posición de más prominencia, y, 2,000 años más tarde, líderes cristianos todavía siguen compitiendo por cómo obtener una posición y prominencia en las iglesias, denominaciones y ministerios paraeclesiásticos.
Miles de libros han sido escritos acerca del liderazgo, pero muy pocos acerca del servicio.
Todos quieren ser líderes; nadie quiere ser siervo. Preferimos ser generales que soldados comunes y corrientes. Incluso los líderes cristianos quieren ser "siervos-líderes", no sólo simples siervos. Pero para ser como Jesús tiene que ser un siervo. Así fue como El se refirió a sí mismo.
Aunque conocer su molde es importante para servir a Dios, tener el corazón de un siervo es más importante. Recuerde, Dios lo moldeó para el servicio, no para ser egoísta. Sin el corazón de un siervo, será tentado a mal usar su molde para su beneficio personal. También será tentado a usarlo como una excusa para eximirse de atender algunas necesidades. A menudo Dios prueba nuestros corazones al pedirnos que sirvamos en maneras que no hemos sido moldeados. Si ve a un hombre que cae en una zanja, Dios espera que lo ayude, no que diga, "No tengo el don de misericordia o de servicio." Aunque puede que no tenga el don para hacer una tarea en particular, puede que sea llamado a hacerla si no hay nadie con ese don. Su ministerio primario debería de ser en el área de su molde, pero su servicio secundario es donde sea necesitado en ese momento.
Su molde revela su ministerio, pero su corazón de siervo revelará su madurez. No es necesario tener un talento o un don especiales para quedarse después de una reunión a recoger la basura o doblar las sillas. Cualquiera puede ser un siervo. Todo lo que se requiere es carácter.
Es posible servir en una iglesia por toda una vida sin jamás ser un siervo. Tiene que tener el corazón de un siervo. ¿Cómo sabe si tiene el corazón de un siervo? Jesús dijo, "Podrán ver lo que son por lo que hacen." 1

Los siervos genuinos se hacen disponibles a servir.
Los siervos no llenan su tiempo con otros afanes que podrían limitar su disponibilidad. Quieren estar listos a empezar a servir cuando sean llamados. Muy parecido a un soldado, un siervo siempre está cerca para recibir órdenes: "Ningún soldado en servicio activo se enreda en los asuntos de la vida civil, para que pueda complacer al que lo enlistó." 2 Si sólo sirve cuando es conveniente, usted no es un siervo genuino. Los siervos genuinos hacen lo que se necesita hacer, aún cuando sea inconveniente.
¿Está usted a la disposición de Dios en todo momento? ¿Puede El estropear sus planes sin que se resienta? Como siervo, usted no es el que escoge dónde o cuándo es que va a servir.
Ser siervo significa poner a un lado su derecho de controlar su horario y dejar que Dios lo interrumpa cuando sea necesario.
Si se recordara al comienzo de cada día que usted es un siervo de Dios, las interrupciones no lo frustrarían tanto, porque su agenda será lo que sea que Dios quiera traer a su vida.
Los siervos ven las interrupciones como citas divinas para ministrar y se sienten felices de tener la oportunidad de practicar el servicio.

Los siervos genuinos le prestan atención a las necesidades.
Los siervos siempre están alerta buscando maneras de ayudar a otros. Cuando ven una necesidad, aprovechan la oportunidad para atenderla, tal como la Biblia nos manda: "Cuando tengamos la oportunidad, tenemos que hacer el bien a todos, especialmente a los de la familia de creyentes." 3 Cuando Dios pone a alguien necesitado enfrente de usted, El le está dando la oportunidad de crecer como siervo.
Observe que Dios dice que las necesidades de su familia eclesial han de tener la preferencia, no que las ponga de último en su lista de "Cosas Que Hacer."
Se nos pasan por alto muchas ocasiones para servir porque nos faltan la sensitividad y la espontaneidad. Las grandes oportunidades para servir nunca duran mucho tiempo. Pasan rápidamente, algunas veces para nunca regresar. Quizá sólo reciba una oportunidad para servir a una persona, así que aproveche el momento. "Nunca digas a tus vecinos que se esperen hasta mañana si les puedes ayudar ahora." 4
John Wesley fue un increíble siervo de Dios. Su lema era "Haz todo el bien que puedas, por todos los medios que puedas, en todos los lugares que puedas, en todo momento que puedas, a todas las personas que puedas, mientras puedas." Eso es grandeza. Puede empezar con buscar tareas pequeñas que nadie quiere hacer. Haga estas cosas pequeñas como si fueran cosas grandes, porque Dios lo está viendo.
Los siervos genuinos hacen lo mejor que pueden con lo que tienen.
Los siervos no dan excusas, no posponen nada y no esperan por mejores circunstancias. Los siervos nunca dicen, "Uno de estos días" o "Cuando tenga tiempo." Ellos simplemente hacen lo que necesita ser hecho. La Biblia dice, "Si esperas por las perfectas condiciones, nunca llevarás nada a cabo." 5 La expectación de Dios es que usted haga lo que pueda, con lo que tenga, donde sea que esté.
Un servicio que es menos que perfecto es siempre mejor que las buenas intenciones.
Una de las razones por la que muchas personas nunca sirven es porque temen que no son lo suficientemente buenas para servir. Han creído la mentira que servir es sólo para superestrellas.
Algunas iglesias han fomentado este mito al hacer de "la excelencia" un ídolo, lo que hace que las personas sin mucho talento se sientan con la timidez de envolverse.
Quizá ha oído decir, "Si no puede ser hecho con excelencia, no lo hagas." Bueno, ¡Jesús nunca dijo eso! La verdad es que casi todo lo que hacemos, las primeras veces no queda bien hecho – así es como aprendemos. En la iglesia Saddleback, practicamos el principio de "lo suficientemente bueno": nada tiene que estar perfecto para que Dios lo use y lo bendiga. Preferimos que miles de personas sencillas estén envueltas en el ministerio que tener una iglesia perfecta dirigida por un grupo élite.

Los siervos genuinos hacen toda tarea con igual dedicación.
Cualquier cosa que los siervos hagan, la hacen con todo su corazón. 6 El tamaño de la tarea es irrelevante. El único asunto es, ¿necesita ser hecha?
Nunca llegará a un nivel en su vida en el que usted es tan importante que no puede ayudar con las tareas insignificantes. Dios nunca lo eximirá de lo mundano. Es una parte vital de su currículo de carácter. La Biblia dice,”Si crees que eres demasiado importante para ayudar a alguien, sólo te estás engañando a ti mismo. En realidad eres un don nadie.”7 Es en estos pequeños servicios que crecemos como Cristo.
Jesús se especializó en tareas insignificantes que todos evitaban hacer: lavó los pies, ayudó niños, preparó desayunos, sirvió a los leprosos. Nada era indigno de ser hecho por él, porque vino a servir. No fue a pesar de su grandeza que hizo estas cosas, sino por ella, y él espera que sigamos su ejemplo. 8
Las tareas insignificantes muy a menudo demuestran un gran corazón. Su corazón de rápidamente, algunas veces para nunca regresar. Quizá sólo reciba una oportunidad para servir a una persona, así que aproveche el momento. "Nunca digas a tus vecinos que se esperen hasta mañana si les puedes ayudar ahora." 4
John Wesley fue un increíble siervo de Dios. Su lema era "Haz todo el bien que puedas, por todos los medios que puedas, en todos los lugares que puedas, en todo momento que puedas, a todas las personas que puedas, mientras puedas." Eso es grandeza. Puede empezar con buscar tareas pequeñas que nadie quiere hacer. Haga estas cosas pequeñas como si fueran cosas grandes, porque Dios lo está viendo.
Los siervos genuinos hacen lo mejor que pueden con lo que tienen. Los siervos no
dan excusas, no posponen nada y no esperan por mejores circunstancias. Los siervos nunca dicen, "Uno de estos días" o "Cuando tenga tiempo." Ellos simplemente hacen lo que necesita ser hecho. La Biblia dice, "Si esperas por las perfectas condiciones, nunca llevarás nada a cabo." 5 La expectación de Dios es que usted haga lo que pueda, con lo que tenga, donde sea que esté.
Un servicio que es menos que perfecto es siempre mejor que las buenas intenciones.
Una de las razones por la que muchas personas nunca sirven es porque temen que no son lo suficientemente buenas para servir. Han creído la mentira que servir es sólo para superestrellas.
Algunas iglesias han fomentado este mito al hacer de "la excelencia" un ídolo, lo que hace que las personas sin mucho talento se sientan con la timidez de envolverse.
Quizá ha oído decir, "Si no puede ser hecho con excelencia, no lo hagas." Bueno, ¡Jesús nunca dijo eso! La verdad es que casi todo lo que hacemos, las primeras veces no queda bien hecho – así es como aprendemos. En la iglesia Saddleback, practicamos el principio de "lo suficientemente bueno": nada tiene que estar perfecto para que Dios lo use y lo bendiga. Preferimos que miles de personas sencillas estén envueltas en el ministerio que tener una iglesia perfecta dirigida por un grupo élite.
Los siervos genuinos hacen toda tarea con igual dedicación.
Cualquier cosa que los siervos hagan, la hacen con todo su corazón. 6 El tamaño de la tarea es irrelevante. El único asunto es, ¿necesita ser hecha?
Nunca llegará a un nivel en su vida en el que usted es tan importante que no puede ayudar con las tareas insignificantes. Dios nunca lo eximirá de lo mundano. Es una parte vital de su currículo de carácter. La Biblia dice,”Si crees que eres demasiado importante para ayudar a alguien, sólo te estás engañando a ti mismo. En realidad eres un don nadie.”7 Es en estos pequeños servicios que crecemos como Cristo.
Jesús se especializó en tareas insignificantes que todos evitaban hacer: lavó los pies, ayudó niños, preparó desayunos, sirvió a los leprosos. Nada era indigno de ser hecho por él, porque vino a servir. No fue a pesar de su grandeza que hizo estas cosas, sino por ella, y él espera que sigamos su ejemplo. 8
Las tareas insignificantes muy a menudo demuestran un gran corazón. Su corazón de siervo se revela en los actos pequeños que otros no piensan en hacer, como cuando Pablo recogió la leña para una fogata para que todos se calentaran después de un naufragio. 9 El estaba tan exhausto como el resto, pero él hizo lo que todos necesitaban. Ningún trabajo será indigno de ser hecho por usted cuando tiene un corazón de siervo.
Las grandes oportunidades a menudo se esconden en las tareas pequeñas. Las cosas pequeñas de la vida determinan las grandes. No busque cómo hacer grandes tareas para Dios. Solamente haga las cosas que no son tan grandes, y Dios le asignará lo que sea que quiere que haga. Pero antes de intentar hacer lo extraordinario, trate de servir de maneras ordinarias.10
Siempre habrá más personas dispuestas a hacer cosas “grandes” para Dios que personas dispuestas a hacer las cosas pequeñas. La carrera para ser líderes siempre está atestada de gente, pero el campo está amplio y abierto para aquellos que desean ser siervos. Algunas veces sirve hacia arriba, a aquellos en autoridad, y algunas veces sirve hacia abajo, a aquellos en necesidad. Sea como sea, usted desarrolla un corazón de siervo cuando está dispuesto a hacer cualquier cosa que se necesite hacer.

Los siervos genuinos son fieles en su ministerio.
Los siervos acaban sus tareas, cumplen con sus responsabilidades, cumplen sus promesas y completan sus compromisos. No dejan un trabajo a medias y no claudican cuando se sienten desanimados. Son dignos de confianza y se puede depender en ellos.
La fidelidad siempre ha sido una rara cualidad.11 La mayoría de las personas no conocen el significado del compromiso. Hacen compromisos casualmente, y después los rompen por la razón más insignificante sin ningún titubeo, sin sentirse culpables o sin remordimiento.
Cada semana, las iglesias y otras organizaciones tienen que improvisar porque los voluntarios no se prepararon, no llegaron o ni siquiera llamaron para decir que no iban a venir.
¿Pueden otros contar con usted? ¿Ha hecho promesas que necesita pagar, votos que necesita cumplir o compromisos que necesita honrar? Esta es una prueba. Dios está probando su fidelidad. Si pasa la prueba, está en buena compañía: Abraham, Moisés, Samuel, David, Daniel, Timoteo y Pablo fueron llamados siervos fieles de Dios. Y mejor aún, Dios ha prometido recompensar su fidelidad en la eternidad. Imagínese como se sentirá cuando un día Dios le diga, “Bien hecho, mi buen siervo fiel. Has sido fiel en manejar esta pequeña cantidad, por lo tanto, ahora te daré muchas más responsabilidades. ¡Vamos juntos a celebrar!”12
Dicho sea de paso, los siervos fieles nunca se jubilan. Sirven fielmente mientras tengan vida. Usted se puede jubilar de su profesión, pero nunca se jubila de servir a Dios.
Los siervos genuinos son modestos. Los siervos no se promueven a sí mismos o tratan de atraer la atención a sí mismos. En lugar de actuar para impresionar y de vestirse como si fueran personas exitosas, se ponen “el delantal de la humildad para servir a otros.”13 Si son reconocidos por su servicio, lo aceptan humildemente pero no permiten que la notoriedad los distraiga de su trabajo.
Pablo denunció un tipo de servicio que parece ser espiritual pero que en realidad es una apariencia, un exhibicionismo, un acto para atraer la atención. Él lo llamó “servir para ser visto” (literalmente, “servir al ojo”) – servir para impresionar a las personas con lo espiritual que somos. Este fue el pecado de los fariseos. Ellos convirtieron el ayudar a otros, el dar e incluso el orar en una actuación para otros. Jesús odiaba esta actitud y nos advirtió, “Cuando hagan buenas obras, no sean exhibicionistas. Si lo hacen, no recibirán ninguna recompensa de su Padre en el cielo." 15
La autopromoción y el servicio no tienen nada en común. Los siervos genuinos no sirven para recibir la aprobación o el aplauso de otros. Viven para la audiencia de Uno. Como Pablo dijo, “Si todavía estuviera tratando de complacer a los hombres, no sería un siervo de Cristo.” 16
No encontrará a muchos siervos genuinos en el centro de la atención pública; de hecho, la evitan cuanto sea posible. Están contentos con servir silenciosamente en las sombras.
José es un gran ejemplo. Nunca atrajo la atención a sí mismo, sino que calladamente sirvió a Potifar, después a su carcelero, y después al panadero y al copero del faraón. Cuando el faraón le dio un puesto de prominencia, José siguió manteniendo un corazón de siervo, aún con sus hermanos que lo habían traicionado.
Desdichadamente, muchos líderes en la actualidad empiezan como siervos pero acaban siendo celebridades. Se vuelven adictos a la atención, inconscientes de que ser siempre el centro de atención es como un rayo de luz directo a los ojos que los ciega.
Puede que esté sirviendo en la oscuridad en algún lugar pequeño, sintiéndose desconocido e inapreciado. Escúcheme: ¡Dios lo puso donde está con un propósito! El tiene contado cada cabello de su cabeza y sabe dónde vive. Es mejor que se quede donde está hasta que El escoja moverlo. Él le hará saber si lo quiere en otro lado. Su ministerio es importante para el reino de Dios. “Cuando Cristo... se manifieste otra vez en la tierra, ustedes se manifestarán también – el verdadero tú, el glorioso tú. Mientras tanto, conténtense que son desconocidos.”17
Hay más de 750 “Salones de la Fama” en los Estados Unidos y más de 450 revistas dedicadas a gente famosa extraordinaria, pero no va a encontrar a muchos siervos en estos lugares.
La notoriedad no significa nada para siervos genuinos porque conocen la diferencia entre ser prominente y ser significante. Usted tiene ciertas características prominentes en su cuerpo que no necesita para vivir. Son las partes ocultas de su cuerpo las que son indispensables.
Lo mismo es verdad del Cuerpo de Cristo. El servicio más significativo es a menudo el servicio más invisible.
En el cielo, Dios va a recompensar en público a algunos de sus siervos más escondidos y desconocidos – personas de las que nunca hemos oído en la tierra, que enseñaron a niños emocionalmente trastornados, que asearon a ancianos incontinentes, que cuidaron a pacientes con SIDA y que sirvieron inadvertidamente en miles de otras maneras.
Sabiendo esto, no se desanime cuando su servicio es desapercibido o cuando no lo tomen en cuenta. ¡Siga sirviendo a Dios! “Entréguense de lleno al trabajo del Señor confiando que nada de lo que hacen por él es un desperdicio de tiempo o esfuerzo.”19 Dios nota hasta el más pequeño servicio y lo recompensará. Recuerde las palabras de Jesús: “Si como mis representantes dan aunque sea un vaso de agua a un pequeño, ciertamente serán

USA LO QUE DIOS TE HA DADO (DIA 32)



Usando Lo Que Dios Le Dio
Ya que nos encontramos convertidos en todas estas partes excelentemente formadas y maravillosamente funcionales del cuerpo de Cristo, procedamos y seamos lo que fuimos diseñados a ser. Romanos 125
Lo que eres es el regalo de Dios para ti; lo que haces contigo mismo es tu regalo a Dios. Proverbio danés
Dios se merece lo mejor de usted.
Él lo moldeó para un propósito, y la expectación de Él es que le saque lo máximo a lo que le ha dado. El no quiere que se preocupe por las habilidades que no tiene o que las codicie. Más bien El quiere que se concentre en los talentos que le ha dado para que los use.
Cuando atenta servir a Dios en maneras que no ha sido moldeado para servir, es como tratar de meter a fuerzas un peldaño cuadrado en un hoyo redondo. Es frustrante y produce resultados limitados. También desperdicia su tiempo, su talento y su energía. El mejor uso de su vida es servir a Dios con su molde. Para hacer esto tiene que descubrir su molde, aprender a aceptarlo y disfrutarlo, y luego desarrollarlo a su máximo potencial.

Descubra Su Molde
La Biblia dice, "No actúen sin pensar, sino que traten de encontrar y hacer lo que sea que el Señor quiere que hagan." 1 No deje que pase otro día. Empiece a averiguar y a clarificar lo que Dios se ha propuesto que usted sea y haga.
Empiece con una evaluación de sus dones espirituales y sus habilidades. Hágase una evaluación profunda y sincera para ver a qué es bueno y a qué no. Pablo aconsejó, "Traten de tener una sana evaluación de sus capacidades." 2 Haga una lista. Pídale a otras personas que le den su sincera opinión. Dígales que está buscando la verdad, no que está tratando de que lo alaben. Los dones espirituales y las habilidades naturales siempre son confirmados por otros. Si piensa que ha sido dotado para ser un maestro o un cantante y nadie lo piensa así, ¿adivine qué? Si quiere saber si tiene el don de liderazgo, ¡mire detrás de usted! Si nadie lo está siguiendo, usted no es un líder.
Hágase preguntas como éstas: ¿Dónde he visto fruto en mi vida que otros han confirmado? ¿Dónde es que ya he tenido éxito? Los cuestionarios de dones espirituales e inventarios de habilidades pueden ser de algún valor, pero son limitados en su utilidad. En primer lugar, son estandarizados, y por lo tanto, no toman en cuenta lo único que es usted. Segundo, en la Biblia no hay definiciones de los dones espirituales lo cual hace de cualquier definición algo arbitrario y usualmente representa un prejuicio denominacional. Otro problema es que mientras más madure, más probable es que manifieste las características de un número de dones.
Puede estar sirviendo o enseñando o dando generosamente por que tiene madurez, no porque tiene uno de esos dones espirituales.
La mejor manera de descubrir sus dones espirituales y sus habilidades es experimentar en diferentes áreas de servicio. Yo hubiera podido haber tomado cien cuestionarios de dones espirituales y de habilidades cuando era joven, y nunca hubiera podido descubrir que fui dotado para enseñar ¡porque nunca lo había hecho! Fue sólo después que comencé a aceptar las oportunidades para hablar que vi los resultados, recibí la confirmación de otros y entendí que
¡Dios me había dotado para hacer eso!
Muchos libros tienen el proceso de descubrimiento al revés. Dicen, "Descubra sus dones espirituales y entonces sabrá qué ministerio está supuesto a hacer." En realidad, funciona exactamente al revés. Simplemente empiece a servir, experimentando con diferentes ministerios y entonces descubrirá sus dones. Hasta que no esté realmente envuelto en servir, no va a saber a qué es bueno.
Usted tiene decenas de habilidades y dones ocultos que no sabe que tiene porque nunca ha intentado usarlos. Por tanto lo animo a que trate de hacer cosas que nunca ha hecho. No importa su edad, lo insto a que nunca deje de experimentar. He conocido a muchas personas que descubrieron sus talentos ocultos en sus setentas y en sus ochentas. Conozco a una mujer en sus noventas que corre y gana carreras de 10,000 metros y no descubrió que le gustaba correr ¡hasta que tenía setenta y ocho!
No espere empezar su servicio voluntario en algún lado hasta que descubra sus dones. Simplemente empiece a servir. Descubrirá sus dones al envolverse en el ministerio. Pruebe enseñar o dirigir u organizar o tocar un instrumento o trabajar con jóvenes. Nunca sabrá a qué es bueno hasta que lo pruebe. Cuando no le resulte, llámelo "un experimento", no un fracaso. Eventualmente se dará cuenta a qué es bueno.
Considere su corazón y su manera de ser (personalidad). Pablo aconsejó, "Hagan una cuidadosa exploración de quiénes son y del trabajo que se les ha dado, y después métanse de lleno en eso." 3 Se lo repito, le ayudará que oiga la opinión de otros que lo conocen muy bien. Hágase estas preguntas: ¿Qué es lo que más disfruto hacer? ¿Cuándo es que me siento de lo más vivo? ¿Qué estoy haciendo cuando pierdo la noción del tiempo? ¿Me gusta la rutina o la variedad? ¿Prefiero servir en equipo o solo? ¿Soy introvertido o extrovertido? ¿Qué soy más: un pensador o un sentidor? ¿Qué me gusta más: competir o cooperar?
Examine sus experiencias y extraiga las lecciones que ha aprendido. Repase su pasado y piense en cómo lo ha moldeado. Moisés le dijo a los israelitas, Recuerden hoy lo que han aprendido acerca del Señor a través de sus experiencias con él." 4 Las experiencias que se olvidan no sirven para nada; esta es una buena razón para tener un diario espiritual. Pablo se preocupaba de que los creyentes en Gálata no desperdiciaran el dolor por el que habían pasado. El dijo, "¿Fueron todas las experiencias de ustedes un desperdicio? ¡Espero que no!" 5
Raras veces vemos el buen propósito de Dios en el dolor o en el fracaso o en algo embarazoso mientras está pasando. Cuando Jesús le lavó los pies a Pedro, él le dijo, "No te das cuenta de lo que estoy haciendo ahora, pero más tarde lo entenderás." 6 Sólo después que vemos lo que pasó entendemos cómo Dios determinó usar un problema para bien.
Extraer las lecciones de sus experiencias toma tiempo. Le recomiendo que aparte todo un fin de semana para tener un retiro de evaluación de su vida, en el que haga una pausa para ver cómo Dios ha trabajado en los diferentes momentos críticos de su vida y para considerar cómo El quiere usar esas lecciones para ayudar a otros. Hay recursos que pueden ayudarle con esto. 7

Acepte y Disfrute Su Molde
Ya que Dios sabe qué es lo mejor para usted, debería de aceptar con agradecimiento la manera en que lo ha moldeado. La Biblia dice, "¿Qué derecho tienes tú, un ser humano, para interrogar a Dios como abogado en corte? La vasija de barro no tiene derecho de decirle al alfarero: '¿Porqué me hiciste de esta forma?' ¡Ciertamente un alfarero puede hacer lo que quiera con la arcilla!"8
Su molde fue soberanamente determinado por Dios para Su propósito para que usted no se resienta o lo rechace. En lugar de tratar de remoldarse para ser como otro, debería de celebrar el molde que Dios le ha dado. "Cristo ha dado a cada uno de nosotros habilidades especiales – lo que sea que él quiere que tengamos de su rico almacén de dones." 9
Parte de lo que significa aceptar su molde es reconocer sus limitaciones. Nadie es bueno a todo y nadie es llamado a ser todo. Todos tenemos papeles definidos. Pablo entendió que su llamado no era que lo lograra todo o que complaciera a todo el mundo sino que se concentrara en el ministerio particular para el que Dios lo había moldeado. 10 El dijo, "Nuestra meta es mantenernos dentro de los límites del plan de Dios para nosotros." 11
La palabra límites se refiere al hecho que Dios asigna a cada uno de nosotros un campo o una esfera de servicio. Su molde determina su especialidad. Cuando tratamos de sobre extender el alcance del ministerio para el que Dios nos moldeó, sentimos estrés. Así como a cada corredor en una competencia de carreras le es asignado un carril diferente para correr, así individualmente tenemos que "correr con paciencia la carrera particular que Dios ha puesto delante de nosotros." 12 No envidie al corredor del carril junto al suyo; concéntrese solamente en acabar su carrera.
Dios quiere que disfrute del molde que le ha dado. La Biblia dice, "Asegúrense de hacer lo que deberían, porque entonces disfrutarán de la satisfacción personal de haber hecho bien el trabajo de ustedes, y no necesitarán compararse ustedes mismos con otros." 13 Satanás tratará de robarle del gozo de servir de dos maneras: lo tentará a que compare su ministerio con otros, y lo tentará a que conforme su ministerio a las expectaciones de otros. Ambas son trampas mortales que lo distraerán de servir en las maneras que Dios dispuso. Cuando pierda su gozo en el ministerio, empiece a considerar si una de estas tentaciones es la causa.
La Biblia nos advierte que nunca nos comparemos con otros: "Hagan su trabajo bien hecho, y entonces tendrán algo de qué estar orgullosos. Pero no se comparen con otros." 14 Hay dos razones por las que nunca debería de comparar su molde, su ministerio o los resultados de su ministerio con los de otros. Primero, siempre podrá encontrar a alguien que parece estar haciendo un mejor trabajo que usted y se desanimará. O siempre podrá encontrar a alguien que no parece ser tan efectivo como usted, y se llenará de orgullo. Cualquiera de estas dos actitudes lo sacará del servicio y le robará de su gozo.
Pablo dijo que es una tontería compararnos con otros. Él dijo, "No nos atrevemos a clasificarnos o compararnos con algunos que se alaban a sí mismos. Cuando se miden ellos mismos con ellos mismos y se comparan entre sí, no son sabios." 15 Una paráfrasis dice, "Al estarse comparando y dándose calificaciones y compitiendo, no entienden nada." 16
Encontrará que las personas que no entienden su molde para el ministerio lo criticarán y tratarán de hacerlo que se conforme a lo que ellas piensan que debería de estar haciendo.
Ignórelos. A menudo Pablo tenía que enfrentarse con críticos que mal entendían y difamaban su servicio. Su manera de responder era siempre la misma: evitaba las comparaciones, resistía las exageraciones y buscaba sólo la aprobación de Dios. 17
Una de las razones por las que Pablo fue usado muy grandemente por Dios fue porque él rehusó dejarse distraer por la crítica o por la comparación de su ministerio con otros o por entrar en fútiles debates sobre su ministerio. Como dijo John Bunyan, "Si mi vida es sin fruto, qué importa quién me alaba y si mi vida es fructífera, qué importa quién me critica."
Continúe Desarrollando Su Molde
En la parábola de los talentos, Jesús ilustra la expectación que Dios tiene de que le saquemos el máximo provecho de lo que El nos da. Debemos cultivar nuestros dones y habilidades, mantener la pasión de nuestros corazones, madurar nuestro carácter y nuestra personalidad y ampliar nuestras experiencias para que seamos progresivamente más efectivos en nuestro servicio. Pablo le dijo a los filipenses que "siguieran creciendo en conocimiento y entendimiento," 18 y le recordó a Timoteo, "Aviva la llama del don de Dios que está en ti." 19
Si no ejercita sus músculos, se le debilitan y se le atrofian. De la misma manera, si no utiliza las habilidades y destrezas que Dios le ha dado, las perderá. Jesús enseñó la parábola de los talentos para enfatizar esta verdad. Refiriéndose al siervo que falló en usar su único talento, el dueño dijo, "Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez talentos." 20 Si falla en usar lo que se le ha dado, lo perderá. Use la habilidad que se le ha dado y Dios la aumentará. Pablo dijo a Timoteo, "Asegúrate de usar las habilidades que Dios te ha dado... pon estas habilidades a trabajar."21
Cualesquiera que sean los dones que ha recibido, estos pueden ser ampliados y desarrollados mediante la práctica. Por ejemplo, nadie recibe el don de enseñanza totalmente desarrollado. Pero con el tiempo, la crítica constructiva y la práctica, un "buen" maestro se puede convertir en un mejor maestro, y con el tiempo, crecer y llegar a ser un maestro de maestros.
No se conforme con un don medio desarrollado. Esfuércese y aprenda todo lo que pueda. "Concéntrate en hacer lo mejor que puedas para Dios, haz un trabajo del que no tendrás que avergonzarte."22 Aproveche cualquier oportunidad de entrenamiento que tenga para desarrollar su molde y para mejorar las destrezas que usará para servir.
En el cielo vamos a servir a Dios para siempre. En este momento nos podemos preparar para ese servicio eterno al estar practicando en la tierra. Como los atletas que se preparan para las Olimpiadas, nosotros seguimos entrenándonos para ese gran día: "Lo hacen por una medalla de oro que se ensucia y que pierde su brillo. Ustedes van en pos de una medalla que es eternamente de oro." 23
Nos estamos preparando para responsabilidades y recompensas eternas.

ENTIENDE TU MOLDE (DIA 31)



Me moldeaste de adentro para fuera;
me formaste en el vientre de mi madre.
Salmo 139:13

Sólo usted puede ser usted.


Dios diseñó a cada uno de nosotros de tal manera que nadie tuviera un doble en el mundo. Nadie tiene exactamente la misma mezcla de factores que lo hacen a usted único. Esto significa que nadie en el mundo jamás podrá jugar el papel que Dios planeó para usted. Si no hace su contribución única al Cuerpo de Cristo, nadie la hará. La Biblia dice, "Hay diferentes clases de dones espirituales... diferentes maneras de servir... [y] diferentes habilidades para hacer un servicio." 1 En el capítulo anterior vimos los primeros dos de estos factores: sus dones espirituales y su corazón. Ahora veremos el resto de su MOLDE para servir a Dios.
MOLDE: Aplicando Sus Óptimas Habilidades
Sus habilidades son los talentos naturales con los que nació. Algunas personas tienen una habilidad natural con las palabras: ¡salieron del vientre hablando! Otras personas tienen habilidades atléticas naturales, sobresaliendo en la coordinación física. Hay otros que son buenos a las matemáticas o a la música o a la mecánica.
Cuando Dios quiso crear el Tabernáculo y todos sus utensilios para el culto, El proveyó artistas y artesanos moldeados con la "destreza, habilidad y conocimiento de todo tipo de artesanías para hacer diseños artísticos... y para hacer toda clase de artesanías." 2 En la actualidad Dios todavía confiere estas habilidades y miles de otras, para que las personas le puedan servir.
Todas nuestras habilidades vienen de Dios. Aún habilidades usadas para pecar son dadas por Dios; sólo que están siendo mal usadas o abusadas. La Biblia dice, "Dios ha dado a cada uno de nosotros la habilidad de hacer ciertas cosas bien." 3 Debido a que sus habilidades naturales vienen de Dios, estas son tan importantes y tan "espirituales" como sus dones espirituales. La única diferencia es que recibió sus habilidades cuando nació.
Una de las excusas más comunes que la gente usa para no servir es, "Yo no tengo ninguna habilidad que ofrecer." Esto es absurdo. Usted tiene decenas, probablemente cienes de habilidades inexplotadas, desconocidas e inusadas que se encuentran latentes dentro de usted.
Muchas investigaciones han revelado que la persona típica posee de 500 a 700 diferentes habilidades y destrezas – muchísimo más de lo que se da cuenta.
Por ejemplo, su cerebro puede guardar 100 trillones de datos. Su mente puede manejar 15,000 decisiones por segundo, como es el caso cuando su sistema digestivo está haciendo su trabajo. Su nariz puede oler 10,000 olores. Su tacto puede detectar un objeto del tamaño de la 25,000ava parte de una pulgada y su lengua puede saborear una parte de quinina en dos millones de partes de agua. Usted es una colección de increíbles habilidades, una sorprendente creación de Dios. Parte de la responsabilidad de la iglesia es identificar y desatar sus habilidades para el servicio de Dios.
Toda habilidad puede ser usada para la gloria de Dios. Pablo dijo, "Cualquier cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios." 4 La Biblia está llena de ejemplos de diferentes habilidades que Dios usa para Su gloria. Aquí tiene sólo unas cuantas de las habilidades mencionadas en las Escrituras: habilidad artística, habilidad en arquitectura, habilidad administrativa; habilidad para hacer pan, para construir barcos, para hacer dulces, para debatir, para hacer diseños, para embalsamar, para bordar, para cincelar, para criar ganado, para pescar; jardinería, dirigir, organizar, albañilería, hacer música, hacer armas, tejer, pintar, sembrar, filosofar, inventar, carpintería, navegar barcos, vender, ser soldado, ser sastre, enseñar, escribir literatura y poesía. La Biblia dice, "Hay diferentes habilidades para desempeñar un servicio, pero es el mismo Dios quien da la habilidad a cada uno para su servicio en particular." 5 Dios tiene un lugar en su iglesia donde sus especialidades pueden brillar y donde puede hacer una diferencia. Es su responsabilidad encontrar ese lugar.Dios les da la habilidad a ciertas personas para hacer mucho dinero. Moisés le dijo a los israelitas, "Recuerden al Señor su Dios, porque él es quien les da la habilidad para producir riquezas." 6
Las personas con esta habilidad son buenas a hacer crecer un negocio, a conseguir contratos o ventas y a obtener grandes ganancias. Si usted tiene esta habilidad de hacer negocio, debería de estar usándola para la gloria de Dios. ¿Cómo? Primero, entienda que su habilidad vino de Dios y que El se merece el crédito. Segundo, use su negocio para servir a otros y para compartir su fe con los no creyentes. Tercero, devuelva al menos un diezmo (10 por ciento) de las ganancias a Dios como un acto de adoración. 7 Y por último, escoja como su objetivo ser un Edificador del Reino en lugar de ser sólo un Edificador de Riquezas. Le explicaré esto en el capítulo 34.
Lo que soy capaz de hacer, eso es lo que Dios quiere verme hacer. Usted es la única persona en la tierra que puede usar sus habilidades. No hay nadie más que pueda jugar su papel porque no hay nadie que tenga el molde único que Dios le ha dado. La Biblia dice que Dios lo equipa "con todo lo que necesita para hacer su voluntad." 8 Para descubrir la voluntad de Dios para su vida, debería de examinar seriamente a qué es bueno y a qué no.
Si Dios no le ha dado la habilidad de poder cantar, El no espera que sea un cantante de ópera. Dios nunca le va a pedir que dedique su vida a una tarea para la que no tiene talento.
Por otra parte, las habilidades que sí tiene son una buena indicación de lo que Dios quiere hacer con su vida. Son señales para conocer la voluntad de Dios para usted. Si es bueno a diseñar o a reclutar o a dibujar o a organizar, es seguro asumir que de alguna manera el plan de Dios para su vida incluye esta habilidad. Dios no desperdicia habilidades; El hace que nuestro llamado concuerde con nuestras capacidades.
Sus habilidades no le fueron dadas sólo para ganarse la vida; Dios se las dio para su ministerio. Pedro dijo, "Dios ha dado a cada uno de ustedes habilidades especiales; asegúrense de usarlas para ayudarse unos a otros, así pasando a otros los muchos tipos de bendiciones que provienen de Dios." 9
A la fecha en que escribo esto, casi 7,000 personas están usando sus habilidades para ministrar en la iglesia Saddleback, proveyendo toda clase de servicios que se pueda imaginar: reparando autos donados para dárselos a los más necesitados; encontrando el mejor precio para las compras de la iglesia; jardinería; organizando archivos; diseñando arte, programas y edificios; proveyendo atención médica; preparando comidas; componiendo canciones; enseñando música; escribiendo solicitudes de donaciones para proyectos; siendo entrenadores de equipos deportivos; haciendo investigaciones para sermones o traduciéndolos; y cientos de otras áreas especializadas. A los nuevos miembros se les dice, "Cualquier cosa que hagan bien, ¡deberían de estar haciéndola para la iglesia!"

MOLDE: Usando Su Manera De Ser
No nos damos cuenta qué únicos que verdaderamente somos. Las moléculas del ADN se pueden combinar de infinitas maneras. Las posibilidades de esta combinación es un 10 elevado a la 2.400,000,000 a la potencia. Ese número es la probabilidad que tiene de encontrar a alguien exactamente como usted. Si fuera a escribir ese número con cada 0 de una pulgada de ancho, necesitaría una tira de papel de ¡37,000 millas de largo!
Para poner esto en perspectiva, algunos científicos han teorizado que todas las partículas del universo son probablemente menos que un 10 seguido por 76 ceros, muchísimo menos que las probabilidades de su ADN. Su singularidad es un hecho científico de la vida. Cuando Dios lo creó, El rompió el molde. Nunca ha existido y nunca existirá alguien exactamente como usted.
Es obvio que a Dios le gusta mucho la variedad – ¡mire a su alrededor! El creó a cada uno de nosotros con una combinación única de atributos de personalidad. Dios hizo extrovertidos e introvertidos. El hizo personas que gustan mucho de la rutina y otras que gustan mucho de la variedad. El hizo a algunas personas "pensadoras" y a otras "sentidoras. " Algunas personas trabajan mejor cuando se les da una tarea individual mientras que otras trabajan mejor en equipo. La Biblia dice, "Dios trabaja por medio de diferentes personas en diferentes maneras, pero es el mismo Dios el que lleva a cabo su propósito a través de todas ellas." 10
La Biblia nos da prueba en abundancia de que Dios usa todo tipo de personalidades.
Pedro era sanguíneo. Pablo era colérico. Jeremías era melancólico. Cuando ve las diferencias de personalidad entre los doce discípulos, es fácil ver por qué algunas veces tenían conflictos interpersonales.
No hay un temperamento "correcto" o "incorrecto" para el ministerio. Necesitamos toda clase de personalidades para mantener la iglesia en equilibrio y darle sazón. El mundo sería un lugar muy aburrido si todos fuésemos solamente vainilla. Dichosamente, las personas vienen en muchísimos sabores.
Su personalidad afectará cómo y dónde usará sus dones espirituales y sus habilidades.
Por ejemplo, dos personas pueden tener el don de evangelismo, pero si una es introvertida y la otra es extrovertida, ese don será expresado de diferentes maneras.
Los carpinteros saben que es más fácil trabajar la madera en la misma dirección de la corteza que en contra de ella. De la misma manera, cuando es forzado a ministrar de una manera que es "fuera de carácter" con su temperamento, esto crea incomodidad y tensión, requiere extra esfuerzo y energía y produce menos que buenos resultados. Por eso es que copiar el ministerio de otros no funciona. No tiene la personalidad de ellos. Además, ¡Dios lo hizo a usted para que usted fuera usted! Puede aprender de los ejemplos de otros, pero tiene que filtrar lo que aprende a través de su propio molde. En la actualidad hay muchos libros y herramientas que le pueden ayudar a entender su personalidad para que pueda determinar cómo usarla para Dios.
Como vitrales emplomados, nuestras diferentes personalidades reflejan la luz de Dios en muchos colores y formas. Esto bendice a la familia con profundidad y variedad. También nos bendice personalmente. Se siente bien hacer aquello para lo que Dios lo creó. Cuando ministra de una manera consistente con la personalidad que Dios le dio, se siente realizado, satisfecho y productivo.

MOLDE: Empleando Sus Experiencias
Usted ha sido moldeado por las experiencias de la vida, la mayoría de las cuales estaban más allá de su control. Dios las permitió con el propósito de moldearlo. 11 Al tratar de determinar su molde para servir a Dios, debería de examinar al menos seis clases de experiencias en su pasado:
· Experiencias familiares: ¿Qué aprendió a medida que crecía en su familia?
· Experiencias educacionales: ¿Cuáles fueron sus materias preferidas en la escuela?
· Experiencias vocacionales: ¿En qué trabajos ha sido más efectivo? ¿De cuáles ha disfrutado más?
· Experiencias espirituales: ¿Cuáles han sido sus momentos más memorables con Dios?
· Experiencias ministeriales: ¿Cómo ha servido a Dios en el pasado?
· Experiencias dolorosas: ¿De qué problemas, heridas, espinas y tribulaciones ha aprendido algo?

Esta última categoría, las experiencias dolorosas, es la que Dios más usa para prepararlo para el ministerio. ¡Dios nunca desperdicia una herida! De hecho, su mayor ministerio probablemente surgirá de su mayor herida. ¿Quién podría ministrar mejor a los padres de un hijo discapacitado que otra pareja que tiene un hijo con la misma aflicción? ¿Quién podría ayudar mejor a un alcohólico a recuperarse que la persona que luchó contra este demonio y se liberó?
¿Quién podría consolar mejor a una mujer cuyo marido la dejó por otra, que la mujer que pasó por esa agonía?
Dios permite intencionalmente que pase por experiencias dolorosas para equiparlo para su ministerio a otros. La Biblia dice, "El nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que podamos consolar a otros. Cuando otros estén atribulados, seremos capaces de darles la misma consolación que Dios nos ha dado." 12
Si realmente desea ser usado por Dios, tiene que entender una potente verdad: las mismas experiencias que más ha resentido o que más le han hecho sentir remordimiento – esas que ha querido esconder y olvidar – son las experiencias que Dios quiere usar para ayudar a otros. ¡Ellas son su ministerio!
Para que Dios use sus experiencias dolorosas, tiene que estar dispuesto a compartirlas.
Tiene que dejar de encubrirlas, y tiene que sinceramente admitir sus defectos, fracasos y temores.
Hacer esto probablemente será su ministerio más efectivo. Las personas siempre se sienten más alentadas cuando compartimos cómo la gracia de Dios nos ayudó en nuestra debilidad que cuando nos jactamos de nuestras fortalezas.
Pablo entendió esta verdad y por tanto fue sincero acerca de sus luchas con la depresión.
El admitió, "Pienso que deberían de saber, queridos hermanos, acerca del mal rato que pasamos en Asia. Fuimos totalmente aplastados y abrumados, y sentíamos el temor de que no íbamos a poder sobrevivir. Sentimos que estábamos condenados a morir y vimos qué débiles que éramos para escaparnos; pero eso fue bueno, porque entonces pusimos todo en las manos de Dios, el único que podía salvarnos, porque él puede hasta resucitar a los muertos. Y él sí nos ayudó y nos salvó de una muerte terrible; sí, y la expectación que tenemos es que lo haga otra vez y otra vez." 13 millones de personas jamás se hubieran beneficiado de ello. Sólo las experiencias compartidas pueden ayudar a otros. Aldous Huxley dijo, "La experiencia no es lo que te pasa a ti. Es lo que haces con lo que te pasa a ti." ¿Qué va a hacer con lo que le ha pasado? No desperdicie su dolor; úselo para ayudar a otros.
A medida que hemos visto estas cinco maneras que Dios usa para moldearlo para servir, espero que tenga una apreciación más profunda de la soberanía de Dios, y una idea más clara de cómo El lo ha preparado para el propósito de servirle. Usar su molde es el secreto tanto de la productividad como de la realización en el ministerio. 14 Usted será más efectivo cuando use sus dones espirituales y sus óptimas habilidades en el área del deseo de su corazón, y de una manera que mejor exprese su manera de ser (personalidad) y sus experiencias. Cuanto más estrecha sea la aproximación, más exitoso será.

MOLDEADOS PARA SERVIR (DIA 30)



Tus manos me han moldeado y me hicieron. Job 108
El pueblo que he formado para mí anunciará mis alabanzas. Isaías 4321 (NJB)
Usted fue moldeado para servir a Dios.

Dios formó a cada criatura de este planeta con un área particular de especialidad. Algunos animales corren, algunos saltan, algunos nadan, algunos cavan y algunos vuelan. Cada uno tiene un papel en particular que jugar, basado en la manera en que fueron moldeados por Dios. Lo mismo es verdad de los humanos. Cada uno de nosotros fue diseñado especialmente, o "moldeado", para hacer ciertas cosas.
Antes de diseñar un nuevo edificio, los arquitectos primero se preguntan, "¿Cuál va a ser el propósito de este edificio? ¿Cómo va a ser usado?" La función propuesta siempre determina la forma del edificio. Antes de que Dios lo creara, El decidió qué papel quería que jugara en la tierra. El planeó exactamente cómo quería que usted lo sirviera y después lo moldeó para esas tareas. Usted es como es porque fue hecho para un ministerio específico.
La Biblia dice, "Somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras." 1 La palabra poema viene de la palabra griega traducida como "hechura". Usted es una obra de arte manual de Dios. Usted no es un producto de una línea de producción, indiferentemente producido en masa. Usted es una obra maestra original, única y hecha a la medida.
Deliberadamente, Dios lo moldeó y lo formó para que usted lo sirva de una forma que hace que su ministerio sea único. Cuidadosamente El mezcló el coctel de ADN que lo creó.
David alabó a Dios por esta increíble atención personal a detalles: "Tú hiciste todas las parte ravillosamente complejo! La calidad de tu trabajo es maravillosa." 2 Como dijo Ethel Waters, "Dios no hace basura."
Dios no sólo lo moldeó antes de su nacimiento, El planeó cada día de su vida para apoyar su proceso de moldeamiento. David continuó, "Cada día de mi vida fue anotado en tu libro.
Cada momento fue preparado antes de que un sólo día ocurriera." 3 Esto significa que nada de lo que pasa en su vida es insignificante. Dios usa todo para moldearlo para su ministerio a otros
y para moldearlo para su servicio a Él.
Dios nunca desperdicia nada. Él no le daría habilidades, intereses, talentos, dones, personalidad y experiencias en la vida si no tuviera intenciones de usarlos para Su gloria. Al identificar y entender estos factores, puede descubrir la voluntad de Dios para su vida.
La Biblia dice que usted es "maravillosamente complejo." Usted es una combinación de muchos factores. Para ayudarle a recordar cinco de esos factores, he creado un acróstico sencillo:
MOLDE. En este capítulo y en el siguiente veremos estos cinco factores y después de eso le explicaré cómo descubrir y usar su molde.
Cómo Dios Lo Moldea Para Su Ministerio
Cuando Dios nos da un trabajo, El siempre nos equipa con lo que necesitamos para llevarlo a cabo. Esta combinación personal de capacidades es su MOLDE:



Manera de ser
Optimas habilidades
Latido del corazón
Dones espirituales
Experiencias*



MOLDE: Descubriendo Sus Dones Espirituales
Dios le da a cada creyente dones espirituales que han de ser usados en el ministerio. 4
Estas son habilidades empoderadas por Dios para servirle a El que sólo son dadas a todos los que son creyentes. La Biblia dice, "El que no tiene el Espíritu no puede recibir los dones que vienen del Espíritu de Dios." 5
No puede ganárselos o merecérselos – ¡por eso es que son llamados dones! Son una expresión de la gracia de Dios hacia usted. "Cristo ha repartido generosamente sus dones a nosotros." 6 Tampoco puede escoger los dones que le gustaría tener; Dios determina eso. Pablo explicó, "El Espíritu Santo es el único que distribuye estos dones. Él solo decide qué don debería de tener cada persona." 7
Debido a que Dios le gusta la variedad y El quiere que seamos especiales, un mismo don no es dado a todos. Además, ningún individuo recibe todos los dones. 8 Si los tuviera todos, no tendría necesidad de nadie y eso cancelaría uno de los propósitos de Dios – enseñarnos a amar a otros y a depender de ellos.
Sus dones espirituales no se le fueron dados para su beneficio sino para el beneficio de otros, así como dones fueron dados a otras personas para su beneficio. La Biblia dice, "Un don espiritual es dado a cada uno de nosotros como un medio para ayudar a la iglesia entera." 9 Dios lo planeó de esta manera para que nos necesitáramos unos a otros. Cuando todos estamos usando juntos nuestros dones, todos nos beneficiamos. Si otros no usan sus dones, usted pierde, y si usted no usa sus dones, ellos pierden. Por eso es que se nos manda a que descubramos y desarrollemos nuestros dones espirituales. ¿Se ha tomado el tiempo para descubrir sus dones espirituales? Un regalo que no ha sido abierto no sirve para nada.
Cuando olvidamos estas verdades básicas sobre los dones, siempre se causan problemas en la iglesia. Dos problemas comunes son "la envidia de dones" y "la proyección de dones."
El primero ocurre cuando comparamos nuestros dones con los de otros, nos sentimos insatisfechos con lo que Dios nos dio y nos resentimos o nos ponemos celosos de cómo Dios usa a otros. El segundo problema ocurre cuando tenemos la expectación de que todos tengan nuestros dones, de que hagan lo que hemos sido llamados a hacer y de que se sientan tan apasionados por ello como nosotros. La Biblia dice, "Hay diferentes tipos de servicio en la iglesia, pero es
el mismo Señor el que servimos." 10
Algunas veces los dones espirituales son tan enfatizados que esto hace que seamos negligentes con los otros factores que Dios usa para moldearnos para servir. Sus dones revelan una clave para descubrir la voluntad de Dios para su ministerio, pero sus dones espirituales no son lo único que hay que ver.



MOLDE: Escuchando El Latido de Su Corazón
La Biblia usa el término corazón para describir el conjunto de deseos, esperanzas, intereses, ambiciones, sueños y afecciones que tiene. Su corazón representa la fuente de todas sus emociones – lo que le emociona hacer y lo que más le interesa. Hoy incluso usamos la palabra de esta manera cuando decimos, "Te amo con todo mi corazón."
La Biblia dice, "Así como un rostro se refleja en el agua, así el corazón refleja a la persona." 11
Su corazón revela su verdadero yo – lo que usted verdaderamente es, no lo que otros piensan que usted es o lo que las circunstancias lo obligan a ser. Su corazón determina por qué dice las cosas que dice, por qué se siente como se siente y por qué se comporta como se comporta. 12
Físicamente, cada uno de nosotros tiene un latido de corazón único. Así como cada uno de nosotros tiene huellas digitales únicas, irises y sonido de voz únicos, nuestros corazones palpitan en ritmos levemente diferentes. Es asombroso que de los billones de personas en el mundo que jamás han vivido, ninguna ha tenido un latido de corazón exactamente como el suyo.
De la misma manera, Dios ha dado a cada uno de nosotros un "latido" emocional único que se acelera cuando pensamos en temas, actividades o circunstancias que nos interesan.
Instintivamente unas cosas nos interesan al mismo tiempo que otras no. Estas son señales que le indican dónde debería de estar sirviendo.
Otra palabra para corazón es pasión. Hay ciertos temas por los que siente pasión y hay otros que no le hacen nada. Algunas experiencias lo prenden y captan su atención mientras que otras lo apagan o lo aburren al extremo. Estas revelan la naturaleza de su corazón.
Cuando pequeño, talvez descubrió que estaba intensamente interesado en algunos temas que a nadie en su familia le interesaban. ¿De dónde vinieron esos intereses? Vinieron de Dios. Dios tenía un propósito al darle esos intereses natos. Su latido emocional es la segunda clave para entender su molde para servir. No ignore sus intereses. Considere cómo pueden ser usados para la gloria de Dios. Hay una razón por la que le gusta mucho hacer estas cosas.
Repetidamente la Biblia dice, "Sirvan al Señor con todo el corazón." 13 Dios quiere que lo sirva apasionadamente, no obligadamente. Son raras las personas que sobresalen porque hacen tareas que no disfrutan hacer o por las que no sienten pasión. Dios quiere usar sus intereses naturales para que le sirva a El y a otros. Escuchar sus impulsos internos puede apuntarle al ministerio que Dios dispuso que tuviera.
¿Cómo sabe cuándo es que está sirviendo a Dios de corazón? La primera señal obvia es su entusiasmo. Cuando está haciendo lo que mucho le gusta hacer, nadie tiene que motivarlo o retarlo o ver si lo está haciendo. Lo hace por puro deleite. No necesita recompensas o aplausos o remuneración porque le fascina servir de esa manera. Lo opuesto también es verdad: cuando su corazón no está en lo que está haciendo, se desanima fácilmente.
La segunda característica de servir a Dios de corazón es su efectividad. Cuando hace lo que Dios lo preparó que le fascinara, se hace bueno a eso. La pasión motiva a la perfección. Si no le importa una tarea, es muy probable que no será excelente en ella. En contraste, los que alcanzan grandes logros en cualquier campo son aquellos que lo hacen porque sienten pasión, no porque se sienten obligados o porque esperan una ganancia.
Todos hemos oído a personas que dicen, "Acepté un trabajo que detesto para poder hacer un montón de dinero, para que un día pueda renunciar y haga lo que me fascina hacer." Ese es un grave error. No desperdicie su vida en un trabajo que no expresa su corazón.
Recuerde, las mayores cosas de la vida no son las cosas. Ser significativo es mucho más importante que el dinero. El hombre más rico del mundo una vez dijo, "Una vida sencilla en el temor de Dios es mejor que una vida de riquezas con una tonelada de dolores de cabeza." 14
No se conforme con sólo lograr "la buena vida," porque la buena vida definitivamente no es suficiente. En última instancia no satisface. Puede tener mucho de qué vivir y aún así no tener nada para qué vivir. Más bien haga su objetivo "la mejor vida" – servir a Dios de una forma que exprese su corazón. Descubra lo que más le fascina hacer – lo que Dios le puso en su corazón para que haga – y después hágalo para Su gloria.

ACEPTA TU ASIGNACION (DIA 29)



USTED FUE MOLDEADO
PARA SERVIR A DIOS
Somos simplemente siervos de Dios....Cada uno de nosotros hace la obra que el Señor le dio que hiciera:
Yo planté la semilla, Apolo regó la planta, pero fue Dios quien hizo crecer la planta.
1 Corintios 3:5 - 6


Acepta tu asignación
Es Dios mismo el que nos ha hecho lo que somos y nos ha dado una nueva vida que procede de Cristo Jesús; y desde hace muchísimo tiempo él planeó que pasáramos esta vida ayudando a otros. Efesios 210
Te glorifiqué en la tierra al completar hasta el último detalle lo que me asignaste que hiciera. Juan 174
Usted fue puesto en la tierra para hacer una contribución.
No fue creado sólo para consumir recursos – sólo para comer, respirar y ocupar espacio.
Dios lo diseñó para que hiciera una diferencia con su vida. Aunque muchos de los libros que son éxitos de librería ofrecen consejos acerca de cómo "sacarle" el máximo provecho a la vida, esa no es la razón por la que Dios lo hizo a usted. Usted fue creado para añadirle a la vida de la tierra, no sólo para tomar de ella. Dios quiere que dé de lo que ha recibido. Este es el cuarto propósito de Dios para su vida y es llamado su "ministerio" o servicio. La Biblia nos da los detalles.
Fue creado para servir a Dios. La Biblia dice, "[Dios] nos ha creado para una vida de buenas obras, que él ya ha preparado para que nosotros las hagamos." 1 Estas "buenas obras" son su servicio.
Cuando sea que sirve a otros en cualquier manera, en realidad está sirviendo a Dios 2 y está cumpliendo uno de sus propósitos. En los próximos dos capítulos verá cómo Dios lo ha moldeado cuidadosamente para este propósito. Lo que Dios le dijo a Jeremías es también ver dad de usted: "Antes de hacerte en el vientre de tu madre, te escogí. Antes que nacieras, te escogí para un trabajo especial." 3 Fue puesto en este planeta para cumplir una función especial.
Fue salvado para servir a Dios. La Biblia dice, "Es él quien nos salvó y nos escogió para su obra santa, no porque nos lo merecíamos sino porque ese era su plan." 4 Dios lo redimió para que pudiera hacer Su "obra santa". Uno no recibe salvación mediante el servicio, sino que uno recibe salvación para servir. En el reino de Dios, usted tiene un lugar, un propósito, un papel y una función que realizar. Esto le da a su vida un gran significado y valor.
Le costó a Jesús su vida para comprar su salvación. La Biblia nos recuerda, "Dios pagó un gran precio por ustedes. Por lo tanto, usen su cuerpo para honrar a Dios." 5
No servimos a Dios porque sentimos culpabilidad o porque sentimos miedo y mucho menos porque nos sentimos obligados, sino porque sentimos gozo y una profunda gratitud por lo que ha hecho por nosotros. Le debemos nuestras vidas. Por medio de la salvación nuestro pasado ha sido perdonado, nuestro presente tiene sentido y nuestro futuro está asegurado.
A luz de estos beneficios increíbles, Pablo concluyó, "Debido a la gran misericordia de Dios... ofrézcanse ustedes mismos como sacrificios vivos a Dios, dedicados a su servicio." 6
El apóstol Juan enseñó que nuestro servicio amoroso demuestra que hemos recibido realmente la salvación. El dijo, "Nuestro amor por otros prueba que hemos pasado de la vida a la muerte." 7 Si no tengo amor por otros, ni deseo de servir a otros y sólo me interesan mis propias necesidades, debería de tener dudas si Cristo está realmente en mi vida. Un corazón que ha experimentado salvación es uno que quiere servir.
Otro término para servir a Dios que es malentendido por la gente es la palabra ministerio.
La mayoría de la gente, cuando oye la palabra "ministerio" piensa en pastores, sacerdotes y el clérigo profesional, pero Dios dice que cada miembro de su familia es un ministro. En la Biblia las palabras siervo y ministro son sinónimas, así como servicio y ministerio. Si es cristiano, es un ministro y cuando está sirviendo, está ministrando.
Cuando la suegra de Pedro fue sanada por Jesús, ella inmediatamente "se levantó y se puso a servir a Jesús," 8 usando el regalo de su salud recuperada. Esto es lo que hemos de hacer. Somos sanados para servir a otros. Somos bendecidos para ser una bendición. Somos salvados para servir, no para no hacer nada y sólo esperar que nos vayamos al cielo.
¿Se ha preguntado alguna vez por qué Dios simplemente no nos lleva al cielo en el momento en que aceptamos Su gracia? ¿Por qué nos deja en un mundo caído? Nos deja aquí para llevar a cabo Sus propósitos. Una vez que ha sido salvado, Dios se propone usarlo para Sus metas. Dios tiene un ministerio para usted en Su iglesia y una misión para usted en el mundo.
Fue llamado a servir a Dios. Cuando era pequeño, puede que haya pensado que ser "llamado" por Dios era algo que sentían sólo misioneros, pastores, monjas y otros obreros eclesiales, pero la Biblia dice que todo cristiano es llamado a servir. 9 Su llamado a la salvación incluyó su llamado al servicio. Son lo mismo. Cualquiera que sea su trabajo o su profesión, usted ha sido llamado al servicio cristiano "tiempo completo". Un cristiano que no está sirviendo es una contradicción de términos.
La Biblia dice, "El nos salvó y nos llamó para ser su propio pueblo, no por lo que hemos hecho, sino debido a su propio propósito." 10 Pedro agrega, "Fueron escogidos para hablar de las excelentes cualidades de Dios, que los llamó." 11 Cuando está usando las habilidades que Dios le dio, está cumpliendo su llamado.
La Biblia dice, "Ahora le pertenecen a él... para que podamos ser útiles en el servicio de Dios." 12
¿Qué tanto de su tiempo está siendo utilizado en el servicio de Dios? En algunas iglesias en China, le dan la bienvenida a los nuevos creyentes diciéndoles: "Ahora Jesús tiene un nuevo par de ojos para ver, nuevos oídos para oír, nuevas manos para ayudar y un nuevo corazón para amar a otros."
Una razón por la que necesita estar conectado a una familia eclesial es para cumplir su llamado a servir a otros creyentes de maneras prácticas. La Biblia dice, "Todos ustedes juntos son el cuerpo de Cristo y cada uno de ustedes es una parte separada y necesaria de él." 13 Su servicio se necesita desesperadamente en el Cuerpo de Cristo – solamente pregúntele a cualquier iglesia local. Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar y cada papel es importante. Para
Dios, ningún servicio es insignificante; todo servicio es importante.
De la misma manera, no hay ministerios insignificantes en la iglesia. Algunos son visibles y algunos no son tan visibles, pero todos son valiosos. Los ministerios pequeños o los ministerios fuera de la vista de todos a menudo son los que hacen la mayor diferencia. En mi casa, la luz más importante no es el gran candelabro que está encima del comedor sino la pequeña lámpara de noche que me ilumina para que no me tropiece cuando me levanto por la noche. No hay ninguna correlación entre la importancia y el tamaño. Todo ministerio es importante porque dependemos los unos de los otros para poder funcionar.
¿Qué pasa cuando una parte de su cuerpo deja de funcionar? Se enferma. El resto de su cuerpo sufre. Imagínese que su hígado decidiera empezar a vivir por su cuenta: "¡Estoy cansado! ¡Ya no quiero servir más a este cuerpo! Quiero descansar por un año sólo para pasar comiendo. ¡Tengo que hacer lo que más me conviene! Que otra parte tome mi lugar." ¿Qué pasaría? Su cuerpo se moriría. En la actualidad miles de iglesias locales se están muriendo -porque los cristianos no están dispuestos a servir. Se sientan en las butacas como espectadores y el Cuerpo sufre.
Fue mandado a que sirva a Dios. Jesús lo dijo con toda la claridad posible: "La actitud de ustedes tiene que ser como la mía, porque yo, el Mesías, no vine a ser servido sino a servir y a dar mi vida." 14 Para los cristianos el servicio no es opcional, como si fuera algo que deberíamos de agregar a nuestros horarios si nos sobra tiempo. Es el corazón de la vida cristiana. Jesús vino "a servir" y "a dar" -- y esos dos verbos también deberían de definir su vida en la tierra. Dar y servir resumen el cuarto propósito de Dios para su vida. Madre Teresa una vez dijo:
"Vivir santamente consiste en hacer la obra de Dios con una sonrisa."
Jesús enseñó que la madurez espiritual no es nunca un fin en sí misma. ¡La madurez es para ministrar! Crecemos para que demos. No es suficiente seguir aprendiendo más y más.
Tenemos que poner en acción lo que sabemos y tenemos que practicar lo que decimos que creemos. La impresión sin expresión causa depresión. El estudio sin el servicio produce un estancamiento espiritual. La vieja comparación del mar de Galilea con el mar Muerto sigue siendo verdad. Galilea es un lago lleno de vida que no sólo recibe agua sino que también la da. En contraste, no hay nada vivo en el mar Muerto, porque al no tener éste una salida, se ha estancado.
La última cosa que muchos creyentes necesitan en la actualidad es ir a otro estudio bíblico.
Ya saben más de lo que están poniendo en práctica. Lo que necesitan son experiencias de servicio en las que puedan ejercitar sus músculos espirituales.
Servir es contrario a nuestra inclinación natural. La mayor parte del tiempo estamos más interesados en "¡sírvannos!" que en "¡sirvamos!" Generalmente decimos, "Estoy buscando una iglesia que satisfaga todas mis necesidades y que me bendiga," pero nunca decimos, "Estoy buscando un lugar dónde servir y ser una bendición." Tenemos la expectación de que otros nos sirvan y no viceversa. Pero a medida que crecemos en Cristo, el enfoque de nuestras vidas debería de acrecentadamente cambiarse hacia el vivir una vida de servicio. Un seguidor maduro de Jesús deja de preguntarse, "¿Quién me va a satisfacer mis necesidades?" y empieza a preguntarse, "¿A quién le puedo satisfacer sus necesidades?" ¿Se hace alguna vez esta pregunta?
Preparándose Para la Eternidad
Al final de su vida se presentará ante Dios y El evaluará qué tan bien sirvió a otros con su vida. La Biblia dice, "Cada uno de nosotros tendrá que dar cuentas personalmente a Dios." 15
Piense en las implicaciones de eso. Un día Dios comparará cuánto tiempo y energía gastamos en nosotros mismos con lo que invertimos sirviendo a otros.
En ese momento todas nuestras excusas por qué fuimos egoístas sonarán vacías: "Estaba muy ocupado" o "Tenía mis propias metas" o "Estaba preocupado con mi trabajo, con mi diversión o preparándome para mi jubilación." A todas las excusas Dios responderá, "Lo siento, respuesta equivocada. Yo te hice, te salvé, y te llamé y te mandé a que vivieras una vida de servicio. ¿Qué parte fue la que no entendiste?" La Biblia advierte a los no creyentes, "El derramará su furia y su ira sobre aquellos que viven para sí mismos" 16 pero para los cristianos significará una pérdida de recompensas eternas.


El Servicio Y El Significado
Va a dar su vida por algo. ¿Será por una profesión, un deporte, un pasatiempo, la fama, las riquezas? Ninguna de estas cosas tendrá una importancia duradera. El servicio es el sendero al verdadero significado. Es por medio del ministerio que descubrimos el significado de nuestras vidas. La Biblia dice, "Cada uno de nosotros encuentra su significado y su función porque somos una parte de su cuerpo." 18 A medida que servimos juntos en la familia de Dios, nuestras vidas adquieren importancia eterna. Pablo dijo, "Quiero que piensen en cómo todo esto los hace más significantes, no menos... por causa de lo que son parte." 19
Dios quiere usarlo para que haga una diferencia en Su mundo. El quiere trabajar por medio de usted. Lo que importa no es la duración de su vida sino su donación. No cuánto vivió sino cómo vivió.
Si no está envuelto en algún servicio o ministerio, ¿qué excusa ha estado usando?
Abraham era un viejo, Jacob se sentía inseguro, Lea no era atractiva, José fue abusado, Moisés era tartamudo, Gedeón era pobre, Sansón era codependiente, Rahab era inmoral, David cometió adulterio y tenía toda clase de problemas familiares, Jonás no quería cooperar, Noemí era viuda, Juan el Bautista era al menos un excéntrico, Pedro era impulsivo y explosivo, Marta se preocupaba mucho, la samaritana había fracasado en varios matrimonios, Zaqueo era impopular, Tomás tenía dudas, Pablo no tenía buena salud y Timoteo era tímido. Esta es una gran variedad de personas malajustadas, pero Dios usó a cada una de ellas para Su servicio. Él lo usará a usted también, si deja de dar excusas.

Pensando En Mi Propósito

REQUIERE TIEMPO (DIA 28)



Todo en la tierra tiene su propio tiempo
y su propia estación.

Eclesiastés 3:1

Estoy seguro de que Dios, que comenzó la buena obra
dentro de ustedes, les seguirá ayudando a crecer
en su gracia hasta que su labor dentro de ustedes
sea finalmente acabada en ese día cuando
Jesucristo regrese.

Filipenses 1:6

No hay atajos hacia la madurez.

Se requieren años para que lleguemos a ser adultos y se requiere toda una estación para
que la fruta madure y esté lista. Lo mismo es verdad del fruto del Espíritu. El desarrollo de
un carácter semejante al de Cristo no puede ser apresurado. El crecimiento espiritual, como el
crecimiento físico, requiere tiempo.
Cuando trata de madurar una fruta rápidamente, pierde su sabor. En los Estados Unidos,
los tomates usualmente se recogen verdes para que no se magullen cuando son transportados
a los mercados. Después, antes de ser vendidos, estos tomates verdes son rociados con
dióxido de carbono para hacerlos rojos instantáneamente. Los tomates rociados con el gas
son comestibles pero no se comparan en nada al sabor de un tomate que maduró en la rama
porque se le dejó que madurara lentamente.
Mientras que a nosotros nos preocupa qué tan rápido crecemos, a Dios le interesa qué
tan fuerte crecemos. Dios ve nuestras vidas desde y para la eternidad, y por tanto nunca tiene
prisa.
Lane Adams una vez comparó el proceso del crecimiento espiritual a la estrategia que
usaron las Fuerzas Aliadas en la Segunda Guerra Mundial para liberar las islas del Pacífico
Sur. Primero "suavizaban" una isla, debilitando la resistencia al bombardear las fuerzas enemigas
desde barcos cerca de la costa. Seguidamente, un grupo de fuerzas especiales invadía
la isla y establecía una "zona libre" – una área pequeña de la isla que podía mantener bajo su
control. Una vez que la zona libre estaba asegurada, empezaban el largo proceso de liberar el
resto de la isla, parte por parte. Eventualmente, tenían la isla entera bajo control, pero no sin
antes librar unas batallas costosas.
Adams hizo este paralelo: antes de que Cristo invada nuestras vidas por medio de la
conversión, a veces El tiene que "suavizarnos" al permitir problemas que no podemos controlar.
Aunque algunos abren sus vidas a Cristo la primera vez que les llama a la puerta, la mayoría
de nosotros nos resistimos y nos ponemos a la defensiva. Nuestra experiencia de preconversión
es Jesús diciendo, "He aquí estoy a la puerta, bombardeándote."
En el instante en que se abre a Cristo, Dios obtiene una "zona libre" en su vida. Usted
puede pensar que le ha entregado toda su vida a El, pero la verdad es que hay mucho de su
vida de lo cual ni siquiera está consciente. Sólo puede darle a Dios tanto de usted como hasta
donde usted lo entiende en ese momento. Y eso está bien. Una vez que a Cristo le es dada
una zona libre, El comienza la campaña de tomar control de más y más territorio hasta que su
vida entera es totalmente de El. Habrán luchas y batallas pero el resultado final nunca estará
en duda. Dios ha prometido que "el que comenzó una buena obra en ustedes la llevará a cabo hasta
completarla." 1
El discipulado es el proceso de conformarse a Cristo. La Biblia dice, "Arribamos a la
madurez genuina – a esa medida de desarrollo por la cual se quiere decir 'la plenitud de Cristo. '" 2 Ser
semejante a Cristo es eventualmente su destino pero su jornada durará toda una vida.
Hasta este punto hemos visto que esta jornada consiste en creer (por medio de la adoración),
conectarse (por medio de la comunión) y cambiar (por medio del discipulado). Dios
quiere que usted se haga cada día un poco más semejante a El: "Han comenzado a vivir la nueva
vida, en la cual están siendo hechos nuevos y se están haciendo semejantes al que los hizo." 3
En la actualidad estamos obsesionados con la velocidad pero Dios está más interesado
en que seamos fuertes y estables que en que seamos vertiginosos. Queremos el remedio al
instante, queremos tomar el atajo y queremos la solución instantánea. Queremos un sermón,
un seminario o una experiencia que instantáneamente nos resuelva todos los problemas, nos
remueva toda tentación y nos libre de todos los dolores del crecimiento. Pero la madurez genuina
nunca es el resultado de una sola experiencia, no importa qué tan poderosa o como vedora sea. El crecimiento es algo gradual. La Biblia dice, "Nuestras vidas gradualmente se
hacen más brillantes y más bellas a medida que Dios entra en nuestras vidas y nos hacemos semejantes
a él." 4

¿Por Qué Se Toma Tanto Tiempo?

Aunque Dios podría transformarnos instantáneamente, El ha escogido desarrollarnos
lentamente. Jesús es deliberado en el desarrollo de sus discípulos. Así como Dios permitió
que los israelitas se apoderaran de la Tierra Prometida "poco a poco" 5 para que no fueran
abrumados, El prefiere trabajar en pasos incrementales en nuestras vidas.
¿Por qué se toma tanto tiempo cambiar y crecer? Hay varias razones.
Somos lentos en aprender. Muy a menudo tenemos que reaprender una lección cuarenta
o cincuenta veces para realmente entenderla. Los mismos problemas siguen recurriendo
y pensamos, "¿Otra vez? ¡Ya aprendí eso!" – pero Dios nos conoce muy bien. La historia de
Israel ilustra qué rápido que olvidamos las lecciones que Dios nos enseña y qué pronto que
nos revertimos a nuestros viejos patrones de comportamiento. Necesitamos ser expuestos a la
lección repetidamente.
Tenemos mucho que desaprender. Muchas personas van a un consejero debido a un
problema personal o relacional que tomó años en desarrollarse y dicen, "Necesito que me
compongas. Sólo tengo una hora." Ingenuamente esperan obtener una solución instantánea a
una dificultad que ha sido muy prolongada y que está profundamente arraigada. Ya que la
mayoría de nuestros problemas – y todos nuestros malos hábitos – no se desarrollaron de la
noche a la mañana, no es realista esperar que se desaparezcan inmediatamente. No hay pastilla,
plegaria o principio que vaya a deshacer instantáneamente el daño de muchos años. Requiere
el trabajo duro de remover lo malo y reemplazarlo con lo bueno. La Biblia llama esto
"despojarse del hombre viejo" y "vestirse del hombre nuevo." 6 Aunque recibió una naturaleza totalmente
nueva al momento de su conversión, todavía tiene viejos hábitos, patrones y prácticas
que necesitan ser removidos y reemplazados.
Tenemos miedo de confrontar humildemente la verdad acerca de nosotros mismos.
Ya he enseñado que la verdad nos hará libres pero muy a menudo también nos hará sentirnos
miserables. El temor de lo que podríamos descubrir si sinceramente enfrentamos los defectos
de nuestro carácter nos mantiene viviendo en una prisión de negación. Sólo a medida
que le permitimos a Dios que ilumine con la luz de Su verdad nuestros defectos, fracasos y
debilidades es que podemos comenzar a trabajar en ellos. Por eso es que no puede crecer sin
tener una actitud humilde y abierta a ser enseñado.
El crecimiento es a menudo doloroso y atemorizante. No hay crecimiento sin cambio;
no hay cambios sin temor o pérdida; y no hay pérdida sin dolor. Todo cambio envuelve la
pérdida de algo: tiene que dejar de aferrarse a sus viejas maneras de actuar para experimentar las nuevas. Tenemos miedo de estas pérdidas, aún cuando nuestras viejas maneras de actuar
nos sabotean, porque, como un par de zapatos viejos, al menos estas se sienten cómodas
y nos son familiares.
Frecuentemente las personas se forman su identidad en torno a sus defectos. Decimos,
"Es que así soy cuando..." y "Así es como soy." La preocupación inconsciente es que si dejo ir
mi hábito, mi herida o mi defecto, ¿quién seré? Este temor puede definitivamente hacer que
su crecimiento sea más lento.
Los hábitos requieren tiempo para desarrollarse. Recuerde que su carácter es la suma
total de sus hábitos. No puede decir que es amable a menos que sea habitualmente amable –
usted muestra amabilidad sin ni siquiera pensarlo. No puede decir que tiene integridad a
menos que sea su hábito ser siempre honesto. Un marido que es fiel a su esposa la mayor parte
del tiempo ¡no es fiel del todo! Sus hábitos definen su carácter.
Sólo hay una manera de desarrollar los hábitos de un carácter semejante al de Cristo:
tiene que practicarlos – ¡y eso requiere tiempo! No hay hábitos instantáneos. Pablo instó a Timoteo,
"Practica estas cosas. Dedica tu vida a ellas para que todos puedan ver tu progreso." 7
Si practica algo por un tiempo, se hace bueno a ello. La repetición es la madre del carácter
y la habilidad. Estos hábitos formadores de carácter son llamados frecuentemente "disciplinas
espirituales," y hay docenas de libros muy buenos que le pueden enseñar cómo
hacerlas. Vea el Apéndice 2, donde encontrará una lista de libros recomendados para el crecimiento
espiritual.

No Se Apresure

A medida que avanza hacia la madurez espiritual, hay varias maneras de cooperar con
Dios durante el proceso.
Crea que Dios está trabajando en su vida aún cuando no lo sienta. A veces el crecimiento
espiritual es un trabajo tedioso consistiendo de un pequeño paso a la vez. Espere un
mejoramiento gradual. La Biblia dice, "Todo en la tierra tiene su propio tiempo y su propia estación."
8 Hay estaciones también en su vida espiritual. Algunas veces tendrá un avance corto e
intenso de crecimiento (primavera) seguido por un período de estabilización y prueba (otoño
e invierno).
¿Y qué de esos problemas, hábitos y heridas que le gustaría que fuesen milagrosamente
removidos? Está bien orar por un milagro, pero no se desilusione si la respuesta viene por
medio de un cambio gradual. Con el tiempo, una lenta y persistente corriente de agua erosiona
la roca más dura y convierte rocas gigantes en piedrillas. Con el tiempo, un pequeño
brote se convierte en un gigante secoya de 350 pies de altura.
Mantenga un cuaderno o un diario de lecciones aprendidas. Este no es un diario de eventos, sino un registro de lo que está aprendiendo. Escriba las verdades y las lecciones vitales
que Dios le enseña acerca de El, de usted, de la vida, de las relaciones y de todo lo demás.
Escriba esto para que las repase y las recuerde y se las pase a la próxima generación. 9 La razón
por la que tenemos que pasar por la misma lección es porque la olvidamos. Repasar su
diario espiritual asiduamente puede evitarle mucho dolor y sufrimiento innecesarios. La Biblia
dice, "Es crucial que mantengamos empuñados firmemente lo que hemos oído para que no nos extraviemos."
10
Tenga paciencia con Dios y con usted mismo. Una de las frustraciones de la vida es
que el calendario de Dios es raramente exacto al nuestro. A menudo tenemos prisa cuando
Dios no tiene prisa. Puede que se sienta frustrado con el progreso aparentemente lento que
está haciendo en la vida. Recuerde que Dios nunca tiene prisa, pero siempre llega a tiempo.
El usará toda su vida para prepararlo para su papel en la eternidad.
La Biblia está llena de ejemplos de cómo Dios usa un proceso prolongado para formar
el carácter, especialmente en líderes. Dios se tomó ochenta años para preparar a Moisés, incluyendo
cuarenta en el desierto. Por 14,600 días, Moisés esperaba y preguntaba, "¿Ya llegó la
hora?" Pero Dios decía, "Todavía no."
Contrario a los títulos de libros populares, no hay Pasos Fáciles a la Madurez o Secretos
De la Santidad Instantánea. Cuando Dios quiere hacer un hongo, lo hace de la noche a la mañana;
pero cuando quiere hacer un roble gigante, se toma cien años. Grandes almas son crecidas
mediante luchas y tormentas y temporadas de sufrimiento. Sea paciente con el proceso.
Santiago aconsejó, "No traten de salirse de nada prematuramente. Dejen que haga su obra para que
maduren y lleguen a estar bien desarrollados." 11
No se desanime. Cuando Habacuc se puso deprimido porque pensaba que Dios no estaba
actuando lo suficientemente rápido, Dios tenía esto que decir: "Estas cosas que planeo no
ocurrirán inmediatamente. Lentamente, consistentemente y seguramente el tiempo se aproxima cuando
la visión será cumplida. Si parece lenta, no te desesperes, porque estas cosas tendrán que ocurrir. ¡Sólo
sé paciente! No se retrasarán un solo día." 12 Experimentar un retraso no quiere decir que Dios

COMO DERROTAR LA TENTACION (DIA 27)



Córrete de cualquier cosa que te dé
malos pensamientos... pero apégate a cualquier
cosa que te haga querer hacer lo correcto.

2 Timoteo 2:22

Recuerden que las tentaciones que vienen
a sus vidas no son diferentes de las que otros
experimentan. Y Dios es fiel. Él no dejará
que la tentación sea tan fuerte
que no puedan resistirla.
Cuando sean tentados, él les mostrará la salida
para que no se dejen llevar por ella.

1 Corintios 1013


Siempre hay una salida.
Puede que a veces sienta que una tentación es demasiado poderosa para resistirla, pero
eso es una mentira de Satanás. Dios ha prometido que nunca permitirá que algo venga sobre
usted mayor que lo que El pone dentro de usted para manejarlo. El no permitirá ninguna
tentación que no pueda vencer. Sin embargo, tiene que poner también de su parte practicando
cuatro claves bíblicas para derrotar la tentación.
Reoriente su atención a otra cosa. Quizá lo sorprenda pero en ninguna parte de la Biblia
se nos dice que "resistamos la tentación." Se nos dice que "resistamos al diablo" 1 pero eso
es algo muy diferente, como se lo explicaré más adelante. Más bien se nos aconseja que reorientemos
nuestra atención porque resistir un pensamiento no es algo que produce buenos resultados. Esto sólo intensifica su concentración en la cosa equivocada y hace su atracción
más fuerte. Permítame explicarle:
Cada vez que trata de bloquear un pensamiento para mantenerlo fuera de su mente, lo
mete más profundo en su mente. Al resistirlo, lo que hace es fortalecerlo. Esto es especialmente
verdadero con la tentación. No derrota la tentación al luchar contra el sentimiento que
le produce. Cuanto más luche contra el sentimiento, más lo consumirá y lo controlará. Lo fortalece
cada vez que piensa en él.
Puesto que la tentación siempre empieza con un pensamiento, la manera más rápida
de neutralizar su atracción es dirigir su atención a otra cosa. No luche con el pensamiento, sólo
cambie de canal en su mente (como lo hace con la televisión) y ponga su interés en otra
idea. Este es el primer paso para vencer la tentación.
La batalla contra el pecado se pierde o se gana en su mente. Lo que capte su atención
lo hará su cautivo. Por eso es que Job dijo, "He hecho un pacto con mis ojos de no mirar nunca a
una joven con lujuria." 2 Y David oró, "No me dejes que le ponga atención a lo que no sirve." 3
¿Ha visto alguna vez un comercial de comida y repentinamente se ha sentido con
hambre? ¿Ha oído alguna vez a alguien toser e inmediatamente sintió ganas de aclararse la
garganta? ¿Ha visto alguna vez a alguien dar un gran bostezo y sintió el impulso de bostezar?
(¡Quizá esté bostezando ahora mientras está leyendo esto!) Ese es el poder de la sugestión.
Nos movemos naturalmente hacia lo que concentramos nuestra atención. Cuanto más
piense en algo, más fuerte se aferrará de usted.
Por eso es que repetir "Tengo que dejar de comer demasiado... o dejar de fumar... o dejar
de imaginarme cosas llenas de lujuria" es una estrategia que no sirve de nada. Lo mantiene
concentrado en lo que no quiere. Es como decir "Nunca voy a hacer lo que mi madre hizo."
Se está programando para hacerlo.
La mayoría de las dietas no funcionan porque lo mantienen pensando en la comida
todo el tiempo, así garantizando que siempre estará hambriento. De la misma manera, el
charlista que se dice, "¡No te pongas nervioso!", ¡solo se está programando a ponerse nervioso!
Sería mejor si él se concentrara en cualquier otra cosa en vez de sus sentimientos – en
Dios, en la importancia de su charla o en las necesidades de sus oyentes.
El primer paso de la tentación es cautivar su atención. Lo que capta su atención, estimula
sus emociones. Entonces sus emociones activan su comportamiento y usted pone en acción
lo que sintió. Cuanto más se concentre en "No quiero hacer esto," más fuertemente será
atraído a su red.
Ignorar la tentación es mucho más efectivo que luchar contra ella. Una vez que su
mente está en otra cosa, la tentación pierde su poder. Así que, cuando la tentación quiera
conversar con usted, no pelee con ella, ¡simplemente córtela!
Algunas veces esto significa abandonar físicamente una situación tentadora. Esta es esa ocasión en la que es bueno salir corriendo. Levántese y apague la televisión. Lárguese del
grupo que está contando chismes. Sálgase de la sala de cine en medio de la película. Para evitar
que las avispas le piquen, manténgase alejado de ellas. Haga lo que sea necesario para
poner su atención en otra cosa.
Espiritualmente, su mente es el órgano más vulnerable. Para reducir la tentación, mantenga
su mente ocupada con la Palabra de Dios y con otros buenos pensamientos. Usted derrota
los malos pensamientos al pensar en algo mejor. Este es el principio del desplazamiento.
Vence el mal con el bien. 4 Satanás no puede captar su atención cuando su mente está preocupada
con algo diferente. Por eso es que la Biblia repetidamente nos dice que mantengamos
nuestra mente enfocada en algo: "Fijen sus pensamientos en Jesús." 5 "Siempre piensen en Jesús." 6
"Llenen sus mentes con las cosas que son buenas y que se merecen alabanza: cosas que son verdaderas,
nobles, correctas, puras, encantadoras y honorables." 7
Si está serio acerca de vencer la tentación, tiene que manejar su mente y tener cuidado
de lo que recibe de los medios masivos de comunicación. El hombre más sabio que jamás vivió
advirtió, "Ten cuidado cómo piensas; tu vida es moldeada por tus pensamientos." 8 No permita
que basura entre en su mente indiscriminadamente. Sea selectivo. Escoja cuidadosamente lo
que piensa. Siga el modelo de Pablo: "Apresamos todo pensamiento y lo hacemos que se rinda y
que obedezca a Cristo." 9 Esto requiere practicarlo por el resto de su vida, pero con la ayuda del
Espíritu Santo puede reprogramar su manera de pensar.
Revele su lucha a un amigo íntegro o a un grupo de apoyo. No tiene que decírselo a
todo el mundo, pero necesita al menos una persona con la que pueda compartir abiertamente
sus luchas. La Biblia dice, "Estarás mejor si tienes un amigo que si estás completamente solo... si
caes, tu amigo te ayudará a levantarte. Pero si caes sin tener un amigo cerca, estarás realmente en problemas."
10
Déjeme ser claro: si está perdiendo la batalla contra un persistente mal hábito, una
adicción o una tentación y está atascado en el círculo vicioso de buenas intenciones
®fracaso®culpabilidad, ¡no podrá mejorarse por sí solo! Necesita la ayuda de otras personas.
Algunas tentaciones son vencidas solamente con la ayuda de un amigo que ore por usted,
que le dé aliento y al que usted le rinde cuentas.
El plan de Dios para su crecimiento y su liberación incluye a otros cristianos. La comunión
auténtica y genuina es el antídoto de su lucha solitaria contra esos pecados que no se
quieren mover. Dios dice que ésta es la única manera que va a ser libre: "Confiesen sus pecados
unos a otros y oren unos por otros para que sean sanados." 11
¿Quiere de veras ser sanado de esa tentación persistente que lo vence repetidamente?
La solución que Dios da es clara: ¡No la reprima, confiésela! ¡No la esconda, revélela! La revelación
de su emoción es la iniciación de su sanación.
Ocultar su herida solamente la intensifica. Los problemas crecen en la oscuridad y se
hacen más grandes y más grandes, pero cuando son expuestos a la luz de la verdad, se encogen.
Cuantos menos secretos tenga, menos enfermo se sentirá. Así que, quítese su máscara,
deje de pretender que es perfecto y camine hacia la libertad.
En la iglesia Saddleback hemos visto el grandioso poder que este principio tiene para
romper las ataduras de adicciones aparentemente invencibles y de tentaciones persistentes
por medio de un programa que desarrollamos llamado "Celebra La Recuperación." Es un
proceso bíblico de recuperación de ocho pasos basado en las Bienaventuranzas de Jesús y organizado
en torno a grupos de apoyo. En los últimos diez años más de 5000 vidas han sido
liberadas de toda clase de hábitos, heridas y adicciones. En la actualidad el programa es usado
en miles de iglesias. Con la más alta recomendación que puedo darle, le sugiero que lo use
en su iglesia.
Satanás quiere que piense que su pecado y su tentación son tan únicos a usted que tiene
que mantenerlos en secreto. La verdad es que todos estamos en la misma batalla. Todos
luchamos con las mismas tentaciones,12 y "todos hemos pecado." 13 Millones han sentido lo que
usted está sintiendo y se han enfrentado con las mismas luchas que usted enfrenta ahora.
La razón por la que escondemos nuestros defectos es el orgullo. Queremos que otros
piensen que lo tenemos todo "bajo control". La verdad es que, cualquier cosa de la que no
pueda hablar ya está fuera de control en su vida: sus problemas financieros, su matrimonio,
sus hijos, sus pensamientos, su sexualidad, sus hábitos secretos o cualquier otra cosa. Si pudiera
manejarlos por sí solo, ya lo hubiera hecho. Pero no puede. La fuerza de voluntad y las
resoluciones personales no son suficientes.
Algunos problemas están demasiado arraigados, son demasiado habituales y son demasiado
grandes para que los resuelva por su cuenta. Necesita un grupo o un amigo al que
usted se hace responsable para que lo anime, lo apoye, ore por usted, lo ame incondicionalmente
y al que usted le dé cuentas. Y después usted puede hacer lo mismo por ellos.
Siempre que alguien me dice en confianza, "Nunca le he dicho esto a nadie hasta ahora",
me pongo emocionado por esa persona porque sé que está a punto de experimentar un
gran alivio y una gran liberación. La válvula de presión va a ser abierta y por primera vez va
a ver un rayo de esperanza para su futuro. Esto siempre ocurre, si hacemos lo que Dios nos
dice al admitir nuestras luchas a un amigo con integridad.
Permítame hacerle una pregunta difícil: ¿Qué es lo que está pretendiendo que no es un
problema en su vida? ¿De qué tiene miedo hablar? No lo va a resolver por sí solo. Sí, requiere
humildad admitir nuestras debilidades a otros, pero la falta de humildad es exactamente lo
que le está impidiendo mejorarse. La Biblia dice, "Dios se opone al orgulloso, pero muestra favor
al humilde. Así que, humíllense ante Dios." 14
Resista al Diablo. Después de que nos hemos humillado y nos hemos sometido a Dios, se nos dice que desafiemos al diablo. El resto de Santiago 47 dice, "Resistan al diablo y él
huirá de ustedes." No nos resignamos pasivamente a sus ataques. Tenemos que contraatacar.
El Nuevo Testamento describe frecuentemente la vida cristiana como una batalla espiritual
contra fuerzas malignas y usa términos como pelear, conquistar, luchar y vencer. Frecuentemente
los cristianos son comparados a soldados sirviendo en territorio enemigo.
¿Cómo podemos resistir al diablo? Pablo nos dice, "Pónganse la salvación como casco, y
tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios." 15 El primer paso es aceptar la salvación
de Dios. No será capaz de decirle no al diablo si no le ha dicho sí a Cristo. Sin Cristo, está indefenso
contra el diablo, pero con el "casco de la salvación" nuestras mentes son protegidas
por Dios. Recuerde esto: si usted es un creyente, Satanás no puede forzarlo a hacer nada. Sólo
se lo puede sugerir.
Segundo, tiene que usar la Palabra de Dios como su arma contra Satanás. Jesús modeló
esto cuando fue tentado en el desierto. Cada vez que Satanás sugería una tentación, Jesús
respondía citando las Escrituras. El no arguyó con Satanás. El no dijo, "No tengo hambre",
cuando lo tentó a que usara su poder para satisfacer una necesidad personal. El simplemente
citó Escrituras que se había memorizado. Nosotros también tenemos que hacer lo mismo.
Hay poder en la Palabra de Dios y Satanás le tiene miedo a ella.
Jamás trate de argüir con el diablo. El puede argüir mejor que usted ya que ha tenido
miles de años para practicarlo. No puede defenderse contra Satanás con lógica o con su opinión,
pero puede usar el arma que lo hace temblar – la verdad de Dios. Por eso es que memorizarse
las Escrituras es absolutamente esencial para vencer la tentación. Tiene acceso instantáneo
a ella cuando es tentado. Como Jesús, tiene la verdad guardada en su corazón, lista para
ser recordada.
Si no tiene ningún versículo de la Biblia memorizado, ¡no tiene balas en su pistola! Lo
reto a que se memorice un versículo por semana por el resto de su vida. Imagínese cuanto
más fuerte será.
Reconozca su vulnerabilidad. Dios nos advierte que nunca seamos altaneros y que
nos sintamos muy seguros de nosotros mismos; estas son actitudes que resultarán en desastre.
Jeremías dijo, "El corazón es más engañoso que todo y no tiene cura." 16 Esto significa que somos
buenos a engañarnos a nosotros mismos. Puesto en las circunstancias apropiadas, cualquiera
es capaz de cualquier pecado. Nunca debemos de bajar la guardia y pensar que estamos
fuera del alcance de la tentación.
No se ponga en un descuido en situaciones tentadoras. Evítelas. 17 Recuerde que es
más fácil mantenerse alejado de la tentación que salirse de ella. La Biblia dice, "No sean tan ingenuos
ni se sientan tan seguros de ustedes mismos. Ustedes no están exentos. Podrían irse de boca tan
fácilmente como cualquier otro. Olvídense de fiarse en uno mismo; es inútil. Cultiven la confianza en
Dios." 18

Día VeintisietePensando En Mi Propósito